Bellini se equivoca.
Yo no estaba de rodillas
sobre mi cojín de raso,
en un rayo de luz,
y con la cabeza ligeramente
inclinada.

Los pintores siempre
distorsionan la escena,
como si mi vida
estuviera envuelta en sedas,
en olores del templo.

En realidad, acababa
de regresar del pozo,
iba a dejar el jarrón sobre la mesa
cuando me estampé contra el borde
derramando el agua sobre el suelo.

Mientras me agachaba para
recogerla, apareció una luz
sobre la pared de la cocina,
como si alguien hubiera abierto
la puerta al sol.

Con el trapo en la mano,
y cabellos en la cara,
me volteé para ver
quién iba entrando,
sin anunciarse, inesperado.

Todo lo que veía
era luz
blanca sobre las tablas.
Una voz que jamás
había escuchado me saludó,

dijo que yo fui elegida, que daría
a luz un hijo que reinaría
para siempre. El espíritu descendería
sobre mí.
Me dio miedo.

Alguien cerró la puerta
y yo deje caer el trapo.

***
Kilian McDonnell, Una anciana recuerda (En la cocina) —


 

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MONICIÓN INICIAL 

Adviento es el tiempo de trabajo interior para que Dios encuentre lugar en la posada. En la posada de nuestra vida. En la posada de nuestro corazón.

Para que en esta próxima Navidad celebremos de veras la presencia del Señor que viene a nosotros como un Niño.

***

Señor, purifícanos. Concédenos esperar con anhelo tu venida. Y que tu venida nos cambie.


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MONICIÓN INICIAL 

Adviento es tiempo de espera. Tiempo en el que Dios nos permite anhelarlo. Es Él quien suscita en nosotros este anhelo.

Cada domingo de diciembre nos acerca a ese momento en el cual —como signo de la venida definitiva del Señor— celebraremos el Misterio de su Nacimiento en Belén.

***

Señor, purifícanos. Para que nuestro anhelo sea puro. Para que de verdad estemos atentos y preparados, para cuando vengas.


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 Lecturas


MONICIÓN INICIAL 


En el tiempo de Adviento esperamos a que el Señor venga y renueve sus promesas. Recordamos su primera venida en la humildad de nuestra carne y esperamos su venida gloriosa al final de la historia. 

Pero entre estas dos venidas existe todavía una tercera, mística y misteriosa, cuando Él viene al corazón de cada uno de nosotros. Y así el Adviento ya desde ahora se convierte no solo en tiempo de espera, sino también en tiempo del cumplimiento de la promesa.

***

Señor, perdónanos todo lo que en nuestra vida no es espera de tu venida. Perdónanos todo lo que es nuestra complicidad en el mal, en la mentira y en la agresión del mundo. 

Enséñanos a vivir en paz.


ORACIÓN UNIVERSAL

Alegres por el anuncio de la venida del Señor, oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre.

A cada petición diremos: ¡Ven a visitar tu pueblo, Señor!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que sea lámpara encendida que ilumina las esperanzas de los hombres. OREMOS.

2. Por nuestra Patria. Para que renazcan entre nosotros la esperanza, la prosperidad, la justicia y la paz. OREMOS.

3. Por los hombres y mujeres que caminan por la vida sin meta ni objetivo. Para que encuentren al Dios que nos mantiene despiertos y nos llama a la vida en plenitud. OREMOS.

4. Por los que sufren a causa de la enfermedad, el desempleo o la pobreza. Para que encuentren consuelo en el Señor y ayuda oportuna en nuestro amor concreto. OREMOS.

5. Por aquellos que durante este año se alejaron de la Iglesia. Para que este Adviento vuelvan a Casa. OREMOS.

6. Por los que en otros años celebraron el Adviento con nosotros y ya no están. Para que Dios premie su fidelidad, perdone sus faltas y los reciba en la Asamblea de los Santos. OREMOS.

7. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que en este Adviento vivamos despiertos en la fe, firmes en la oración y atentos a las necesidades de los demás. OREMOS.

Escucha, Padre todopoderoso, nuestras oraciones y derrama sobre nosotros los dones de tu gracia, para que quienes confiamos en la venida de tu Hijo, nos veamos libres de todo mal. Por Jesucristo nuestro Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo: Aquel que era, que es y que viene, y que ahora está con nosotros y nos invita a la mesa de su Palabra, a la mesa de su Cuerpo.

***

Señor, purifícanos. Para que entendamos que nuestra libertad consiste en que sólo Tú eres nuestro Rey y nuestro Señor.


ORACIÓN UNIVERSAL

Llenos de confianza, dirijamos nuestras súplicas a Cristo Rey del Universo y Señor de nuestras vidas.

A cada petición diremos: ¡Venga a nosotros tu Reino, Señor!

1. Por la Iglesia Universal. Para que proclame la realeza del Cristo en la tierra, haciéndose servidora de todos. OREMOS.

2. Por nuestros sacerdotes. Para que sigan los pasos de Aquél que no vino a ser servido sino a servir. OREMOS.

3. Por los que tienen autoridad y poder. Para que, a ejemplo de Cristo Rey, lo ejerzan como un servicio, defendiendo a los más pequeños y vulnerables de nuestra sociedad. OREMOS.

4. Por los más necesitados y por los que sufren. Para que encuentren en nosotros una ayuda activa y solidaria. OREMOS.

5. Por los que no conocen el Evangelio del Reino. Para que puedan descubrir el camino de vida que Jesús nos ofrece. OREMOS.

6. Por los jóvenes. Para que de entre ellos surjan líderes que la Iglesia y el mundo de hoy necesitan. OREMOS.

7. Por nuestros difuntos. Para que el Señor les conceda la corona de la vida en el Reino Eterno. OREMOS.

8. Por nuestra Comunidad parroquial. Para que la caridad fraterna destruya los poderes del mal y Cristo sea Rey y Señor de nuestras vidas. OREMOS.

Escucha, Padre, la oración de tu familia y concédenos lo que te hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Es necesario encontrar un momento en el que nos podamos refugiar ante lo que nos amenaza desde fuera, pero también ante lo que de oscuro y de peligroso llevamos dentro de nosotros.

El momento de la Eucaristía —de la acción de gracias, de la Palabra y del Pan que es el Cuerpo del Señor— es ese lugar de refugio, que no es huida, sino fortalecimiento.

***

Purifícanos, Señor y protégenos. Para que te esperemos con confianza.


ORACIÓN UNIVERSAL 

Poniendo nuestra vida en las manos de Dios nuestro Padre, presentémosle las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

A cada petición diremos: ¡Aumenta nuestra esperanza, Señor!

1. Por nuestra Iglesia de León. Para que el Señor le conceda la alegría de las vocaciones al ministerio sacerdotal. OREMOS.

2. Por todas las naciones de la tierra. Para que superando los egoísmos colaboren en la construcción de un mundo más justo y pacífico. OREMOS.

3. Por cuantos miran al futuro con temor. Para que aprendan a tener esperanza, sabiendo que en Dios vivimos, nos movemos y existimos. OREMOS.

4. Por los que sufren. Para que el Señor venga en su ayuda, los saque de la prueba y los confirme en la esperanza y en el gozo. OREMOS.

5. Por los jóvenes. Para que de entre ellos surjan líderes que la Iglesia y el mundo de hoy necesitan. OREMOS.

6. Por nuestros difuntos. Para que el Señor les conceda la paz, el descanso y la vida eterna. OREMOS.

7. Por todos nosotros. Para que no nos agobiemos ante anuncios catastróficos del fin del mundo, sino que vivamos nuestra vida en paz con Dios y al servicio de los demás. OREMOS.

Señor y Dios nuestro, acoge nuestra oración confiada. Mantén nuestros ojos abiertos a Tu presencia, y a la vida y necesidades de nuestros hermanos. Y que los dones que nos has dado nos lleven a hacer Tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Venimos aquí porque cada uno de nosotros dice: «Jesús, en Ti confío». Venimos, así como somos. Y no somos santos.

Traemos muchas imperfecciones nuestras, nuestras debilidades.

Traemos tinieblas que hay en nosotros.

Pero confiamos en Ti, Señor. Confiamos en que Tú nos muestres cómo somos de verdad. Y esperamos que nos purifiques.

***

Purifícanos ya ahora, Señor, para que podamos escuchar Tu voz. Y recibir Tu amor.


ORACIÓN UNIVERSAL

Al Señor que hace justicia al oprimido y da pan a los hambrientos, presentémosle nuestras súplicas.

A cada petición diremos: ¡Danos un corazón generoso, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que iluminada por el Espíritu Santo muestre a todos los hombres la sobreabundante riqueza de la gracia de Cristo. OREMOS.

2. Por los que gobiernan las naciones. Para que jamás aparten a sus súbditos del camino que conduce a Cristo. OREMOS.

3. Por los que sufren y por los que están en peligro. Para que el Señor les conceda el auxilio del Ángel de la paz y los guarde de todo mal. OREMOS.

4. Por los que nada comparten y sólo tienen afanes materiales. Para que descubran las bendiciones de ser generosos con Dios y con los demás. OREMOS.

5. Por los que están en camino de conversión. Para que Dios les abra la puerta de su misericordia. OREMOS.

6. Por las personas que cuidan la limpieza y decoro de nuestro Templo. Para que su trabajo nos ayude a vivir en una continua acción de gracias. OREMOS.

7. Por nuestros difuntos. Para que el Señor les perdone sus pecados, les abra las puertas del cielo y los conduzca al lugar del descanso eterno. OREMOS.

8. Por todos nosotros. Para que se nos note —donde quiera que nos encontremos, en nuestros actos y en nuestra generosidad— que el Señor es importante para nosotros. OREMOS.

Atiende, Señor, a las súplicas de tu pueblo y concédenos lo que más necesitamos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


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Lecturas


MONICION DE ENTRADA

No estamos solos. Estamos ante Dios.

No estamos solos. Porque junto a nosotros están los que el Señor llamó nuestros prójimos.

No estamos solos, aunque cada uno lleva en su interior el misterio de su vida. Y sin embargo estamos juntos.

Pidámosle perdón a Dios y perdonémonos unos a otros todo aquello en lo que no estamos a la altura de Él y del prójimo.

ORACION UNIVERSAL

A cada petición diremos: ¡Manifiéstanos tu Amor, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que el Espíritu del Señor la purifique, la convierta a la potencia de Cristo y la transforme en Luz que alumbra las tinieblas del mundo. OREMOS.

2. Por los gobernantes de las naciones. Para que asistidos por la Sabiduría Divina promuevan leyes que procuren el bien común y el entendimiento fraternal entre los pueblos. OREMOS.

3. Por los que se sienten solos, incomprendidos, tristes o amargados. Para que pronto reciban la buena noticia del Amor inconmensurable con el que los ama su Padre celestial. OREMOS.

4. Por los matrimonios cristianos y por todas las familias. Para que se dejen inundar por el Amor de Cristo y sean hogares dichosos. OREMOS.

5. Por los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Eucaristía. Para que –llenos de amor al Cuerpo de Cristo– lo reconozcan y lo sirvan con amor en el Cuerpo sufriente de los enfermos y sus familias. OREMOS.

6. Por nuestros difuntos. Para que gocen de la plenitud del Amor junto a Dios nuestro Padre. OREMOS.

7. Por nosotros mismos y por nuestra Comunidad. Para que la revelación del Amor de Dios nos ponga en camino de conversión y de servicio a los demás. OREMOS.

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

«Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí». Así —como dice el Evangelio— un ciego le grita a Jesús que está pasando.

De alguna manera todos somos de esos que no ven. O no pueden ver. O no oyen.

***

Purifícanos, Señor. Purifica nuestros ojos. Purifica nuestra manera de pensar. Purifica nuestros corazones. Para que te veamos. Cuando pases entre nosotros. Y te sigamos.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Como Santiago y Juan del Evangelio de hoy también nosotros queremos estar cerca de Jesús. Por eso estamos aquí. Alrededor del altar.

***

Señor, perdónanos todo aquello con lo que tapamos Tu rostro. Perdónanos por no ser testigos creíbles de Tu amor. Purifícanos, para que dignamente recibamos tu Gracia.


Después de que el Sacerdote diga la Oración Conclusiva de la Plegaria Universal, el monitor hará la Monición antes de la Colecta.Terminada la Monición inicia el Canto del Ofertorio. Favor de coordinarse con el Coro para que espere con el Canto del Ofertorio.


MONICIÓN ANTES DE LA COLECTA

Con la Colecta de hoy cooperamos en la labor Evangelizadora de la Iglesia Universal.

Agradecidos por el don de la fe, unámonos a ella con un corazón noble y generoso, confiando plenamente en nuestro Dios Providente quien ama a quien da con alegría y nos regresa el ciento por uno.


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