Moniciones en Misa: cuidado

2 de junio de 2018 — 2 comentarios

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Se puede definir «monición» como «un texto breve que se lee y sirve de introducción o explicación en algunos momentos de la misa o de alguna otra celebración litúrgica».

Parto del principio que no son elementos indispensables en la celebración, sino simples posibilidades. Por tanto, usar las moniciones y la forma de hacerlo, depende de quien preside la celebración.

A partir de aquí, quería comentar cómo las utilizo y para qué creo que pueden ser convenientes o no.

Por principio apenas las utilizo. Para empezar me parecen innecesarias la mayor parte de las veces y en no pocas ocasiones un relleno que no te deja vivir la celebración en paz.

Cuántas veces no nos ha tocado «sufrir» moniciones sin parar a lo largo de toda la celebración: en la entrada, antes del acto penitencial, del gloria, en cada una de las lecturas, al credo, ofrendas, plegaria, padrenuestro, paz, comunión, post-comunión, despedida… y festival de avisos parroquiales. Esto no hay quien lo aguante ni en viernes de cuaresma. Creo que en esos casos más que ayudar contribuyen a poner de los nervios a los fieles. Bien está un día destacar algo, pero hacerlo habitualmente se puede convertir en algo insoportable.

Pero es que además hacer una buena monición es todo un arte. La experiencia, sin embargo, nos muestra como en la mayor parte de las ocasiones las moniciones son una forma de destripar la celebración.

Para las moniciones suelo aplicar estos criterios:

1. Las menos posibles para evitar que vayan rompiendo el ritmo de la celebración. Por ejemplo, cuando vamos a empezar el padrenuestro una monición cortando el ritmo y explicando por enésima vez el sentido del padrenuestro, puede ser irritante.

2. Me parece interesante y generalmente muy conveniente una monición de entrada sobre todo en fiestas litúrgicas especiales, jornadas diocesanas y nacionales (Domund, Día del Seminario…), y fiestas y memorias de los santos.

3. Creo que las moniciones son imprescindibles en celebraciones especiales para que los fieles puedan comprender mejor los distintos ritos: Vigilia pascual, Viernes santo, Dedicación de una iglesia, Toma de posesión de un nuevo obispo o párroco…

4. Las moniciones SIEMPRE por escrito, para evitar la improvisación y ocurrencias fuera de lugar.

5. En alguna ocasión un pequeño detalle en un momento de la celebración puede ayudar.

En muchas ocasiones a los fieles, tanta monición, tanta introducción, tanta explicación… en lugar de ayudarles a vivir la misa con devoción, les pone de los nervios.

Para acabar. La mejor monición, una misa bien celebrada. La mejor monición a las oraciones del Misal es ese «oremos» y conseguir un silencio que se disfruta.


(Adaptado de un texto de Jorge González Guadalix)


Ars celebrandi


2 comentarios para Moniciones en Misa: cuidado

  1. 

    Gracias por esta información y el espacio para expresar lo que sabemos y hemos experimentado sobre las moniciones, en mi parroquia solo hay moniciones para los domingos, solemnidades de Nuestro Señor Jesucristo, la Virgen María y todos los Santos y nada más un texto breve, objetivo para empezar la misa, antes de las lecturas y después de leer la antífona de la comunión para no estresar a la asamblea.

  2. 

    Para la mayor gloria de Dios!

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