Archivos para Moniciones Adviento Ciclo C

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MONICIÓN INICIAL 

Adviento es tiempo de espera. Tiempo en el que Dios nos permite anhelarlo. Es Él quien suscita en nosotros este anhelo.

Cada domingo de diciembre nos acerca a ese momento en el cual —como signo de la venida definitiva del Señor— celebraremos el Misterio de su Nacimiento en Belén.

***

Señor, purifícanos. Para que nuestro anhelo sea puro. Para que de verdad estemos atentos y preparados, para cuando vengas.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Concluidas las fiestas de Navidad, retomamos hoy el ritmo de los domingos del Tiempo litúrgico que llamamos «Ordinario». Tiempo que, en una primera parte, llegará hasta el día 1 de marzo, Miércoles de Ceniza, cuando empezará la Cuaresma.

Y lo primero que encontramos en esta vida ordinaria es a Jesús —el Cordero de Dios— que viene hacia nosotros. Para que Lo recibamos. Para que apostemos por Él.

***

Consideremos la posibilidad de responderle como el salmista:

«Aquí estoy, Señor. Para hacer tu voluntad».


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

El color verde significa que entramos en el Tiempo Litúrgico ordinario, en espera de la Cuaresma —aún bastante lejana—  esa preparación inmediata a la Pascua.

Pero en realidad cada domingo nos unimos a Cristo que es nuestra Pascua, nuestra resurrección.

Venimos para que Él renueve nuestras fuerzas, para que anime nuestro espíritu.

Para que con fe, esperanza y caridad recibamos el regalo de cada nuevo día.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Acaba de terminar el tiempo litúrgico de la Navidad.

Y ahora entramos en ese color verde: color de la esperanza, que nos acompañará hasta el 1 de marzo —el Miércoles de Ceniza— cuando iniciaremos nuestro camino cuaresmal.

Ahora es el tiempo aparentemente ordinario, y sin embargo tan rico, porque lleno de la presencia de Cristo, que nos invita a seguirlo.

***

Señor, purifícanos de nuestros pecados y flaquezas, para que seamos dignos de entrar en tu presencia y escuchar tu voz.


MONICIÓN INICIAL (opción 4)

El Señor nos invita a estar con Él.

Es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

Para verLo, para tocarLo, necesitamos entregarLe todo lo que en nuestra vida es mezquino, malo, y quizá banal.

***

Transfórmanos, Señor.

Conviértenos.

Para que veamos tu luz.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Dios, nuestro Padre, en cuyas manos están los destinos del Universo.

A cada petición diremos: ¡Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad!

1. Por todas las Iglesias cristianas. Para que Dios nos conceda avanzar en el camino de la unidad. OREMOS

2. Por todas las naciones de la tierra. Para que Dios destruya las murallas que dividen y separan a los hombres. OREMOS

3. Por los que se sienten inútiles y por los que viven solos. Para que escuchen la voz del Señor que los ama. OREMOS

4. Por los que se sienten abrumados bajo el peso del mal. Para que experimenten el poder del Cordero que quita el pecado del mundo. OREMOS

5. Por quienes sufren la enfermedad, la soledad, la marginación, la falta de libertad. Para que Dios —fuente de vida— derrame sobre ellos su Espíritu que hace nuevas todas las cosas. OREMOS

6. Por todos nosotros. Para que, alimentados con la Eucaristía, podamos vivir, como los primeros discípulos, la alegría del encuentro con el Señor. OREMOS

Dios y Padre nuestro, escucha nuestra oración y concédenos la alegría de amar y seguir a Jesucristo, Tu Hijo y Señor nuestro, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.


Adviento 2015

27 de noviembre de 2015 — Deja un comentario

Adviento C -



 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

En ambiente de alegría pascual nos reunimos para celebrar al Señor Resucitado que sigue caminando a nuestro lado y renueva nuestra fe.

En medio de la rutina y los desánimos de cada día Él nos impulsa a vivir como personas nuevas y resucitadas.

Él nos invita ahora a su Mesa como hizo con los Apóstoles en su aparición junto al lago.

A ellos los alimentó con panes y peces.

A nosotros nos ofrece su Palabra, su Cuerpo y su Sangre.

Aceptemos con gratitud su invitación y su ofrecimiento y vivamos con gozo y paz nuestra Eucaristía dominical.


ORACIÓN UNIVERSAL (opción 1)

Al Señor Jesús, que se hizo compañero de camino de los discípulos que dudaban de Él, pidámosle que acompañe también a su Iglesia que peregrina entre las dificultades e incertidumbres de esta vida.

A cada petición diremos: «Quédate con nosotros, Señor»

1. Por la Iglesia, comunidad de los creyentes en Cristo. Para que siempre irradie al mundo la alegría de la Pascua. OREMOS

2. Por todos los que buscan a Dios con sinceridad de corazón. Para que descubran en Cristo la imagen viva del Padre. OREMOS

3. Por los que viven decepcionados, caminando sin fe y sin esperanza. Para que el Señor Jesús camine junto a ellos, abra sus ojos y encienda sus corazones. OREMOS

4. Por todos los agentes de pastoral de nuestra Comunidad. Para que se fortalezcan en el compromiso apostólico de cada día y en el anhelo de santidad y de comunión. OREMOS

5. Por nuestras familias. Para que nuestra vida sea iluminada por el esplendor de la Pascua del Señor. OREMOS

6. Por nosotros aquí reunidos. Para que seamos capaces de reconocer la presencia del Señor Resucitado en el prójimo que camina a nuestro lado, en las Sagradas Escrituras y en el Pan de la Eucarístía. OREMOS

Señor Jesús, concédenos, en esta Pascua, la gracia de reconocerte en tu Palabra y en tus Sacramentos, para que caminemos por nuestra vida con amor y esperanza. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


ORACIÓN UNIVERSAL (opción 2)

Al Señor Jesús, que se hizo compañero de camino de los discípulos que dudaban de Él, pidámosle que acompañe también a su Iglesia que peregrina entre las dificultades e incertidumbres de esta vida.

A cada petición diremos: ¡Danos tu paz, Señor!

1. Por la santa Iglesia de Dios. Que irradie al mundo la alegría de la Pascua. OREMOS

2. Por los agentes de pastoral de nuestra Parroquia. Que no se cansen de echar las redes para llevar el evangelio de Jesús a quienes no lo conocen. OREMOS

3. Por los jóvenes. Que sepan responder con amor al Señor que los llama. OREMOS

4. Por los que sufren graves dificultades en la vida. Que Cristo resucitado les conceda la firmeza y la paz. OREMOS

5. Por nosotros. Para que nuestra vida sea iluminada por el esplendor de la Pascua del Señor. OREMOS

Señor Jesús, concédenos, en esta Pascua, la gracia de reconocerte en tu Palabra y en tus Sacramentos, para que caminemos por nuestra vida con amor y esperanza. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

El Adviento consume ya sus últimas jornadas y la venida del Señor es inminente.

Ya están encendidas las cuatro velas de la Corona de Adviento.

Ya todo está preparado.

Ahora se cumplen las profecías del Antiguo Testamento…

Nuestra mirada se dirige a Belén…

… porque puede suceder en cualquier momento.


Indicación importante: Esta monición de carácter meditativo es muy breve. Está compuesta de pocas palabras, de manera que cada palabra y cada letra cuenta. No hay que cambiar palabras ni letras. El objetivo de la monición es introducirnos ya en el clima de la Navidad. Por eso hay que leerla con amor, de manera pausada, como con asombro ante el Misterio de Dios que se hace Niño.

*** No la puedes leer si no la preparaste con anterioridad***


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos a Jesús, luz y esperanza de la humanidad entera.

A cada petición vamos a responder: ¡Ven, Señor Jesús!

1. Por nuestra Madre la Iglesia, que ha recibido, como María, la misión de dar a luz a Cristo. Para que en medio del mundo sea la presencia de Emanuel, «el Dios-con-nosotros». OREMOS

2. Por nuestro País y todos sus habitantes. Para que las próximas fiestas de Navidad nos ayuden a avanzar por los caminos de la paz. OREMOS

3. Por los más necesitados. Para que en esta Navidad, Dios les conceda experimentar la alegría del amor fraterno. OREMOS

4. Por quienes viven sumergidos en dudas e incertidumbres. Para que el Nacimiento del Señor aleje de ellos las tinieblas y colme sus corazones de luz y esperanza. OREMOS

5. Por los matrimonios cristianos. Para que, ante las dificultades, confíen siempre en la ayuda de Dios. OREMOS

6. Por nosotros. Para que, con la delicadeza de María, preparemos nuestros corazones para el nacimiento de Cristo y compartamos nuestra alegría con los que pasan necesidad. OREMOS

Escucha nuestras oraciones, Señor, y aviva nuestra esperanza, para que podamos descubrirte presente entre nosotros y Te recibamos con fe y gratitud cuando vengas a salvarnos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

La liturgia de este tercer domingo de Adviento nos llama a estar alegres, porque el Señor ya viene y la Navidad ya está próxima.

***

Un motivo adicional de alegría es el Año de la Misericordia que nos regala el Papa Francisco, para que toquemos con la mano los signos de la ternura que Dios ofrece a todos.

Sobre todo a los que sufren.

A los que se encuentran solos.

A los que no se sienten amados por el Padre.

Y también a los que viven sin esperanza de ser perdonados.

***

Es por eso que hoy, en la Ciudad de Roma, se abre la Puerta Santa: la Puerta de la Misericordia.

¡Muchas Puertas de la Misericordia se abren hoy en el mundo entero!

Para que todos se atrevan a cruzar el umbral de la Casa del Padre.

Y se dejen abrazar por su Amor.

Y se dejen consolar.

Y se dejen tocar.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

La liturgia de este tercer domingo de Adviento nos llama a estar alegres porque el Señor ya viene y la Navidad ya está próxima.

Es posible que nosotros tengamos motivos personales para estar cansados, abatidos o tristes y que el ambiente colorido de calles y tiendas nos agobie.

Precisamente por eso debemos enterarnos de que el Señor viene a curar a los de corazón quebrantado y a anunciar la Buena Nueva a los pobres, el perdón a los cautivos y la libertad a los prisioneros.

Dejémonos iluminar por la luz del mensaje profético de este día y participemos en esta Santa Misa con gozo y con alegría que sólo Dios puede darnos.


ORACIÓN UNIVERSAL (opción 1)

Elevemos nuestras súplicas a Dios Padre de misericordia.

A cada petición diremos: ¡Muéstranos, Señor, tu Misericordia!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que durante el Año Santo de la Misericordia redescubra que su misión es ser signo e instrumento de la ternura del Padre. OREMOS

2. Por los obispos, sacerdotes y diáconos. Para que quienes se acerquen a ellos se sientan esperados, amados y perdonados por Dios. OREMOS

3. Por nuestros gobernantes. Para que el Señor dirija sus pensamientos y acciones hacia la justicia, la libertad y el bien de todos, especialmente de los más débiles. OREMOS

4. Por quienes no se sienten amados por Dios o viven sin esperanza de ser perdonados. Para que se atrevan a cruzar la Puerta de la Casa del Padre y se dejen abrazar por su misericordia que no excluye a nadie. OREMOS

5. Por nuestros difuntos. Para que el Padre de la misericordia los libere de toda culpa y pueda abrazarlos en la bienaventuranza que no tiene fin. OREMOS

6. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que en este tiempo jubilar redescubramos la riqueza contenida en las obras de misericordia corporales y espirituales. OREMOS

Bendice, Padre santo, a tu pueblo que con la práctica de las obras de misericordia se prepara a la venida de Cristo y derrama la abundancia de tu amor sobre el mundo entero. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


 ORACIÓN UNIVERSAL (opción 2)

Oremos, hermanos, a Jesús, luz y esperanza nuestra.

A cada petición diremos: ¡Danos tu alegría, Señor!

1. Por el Papa, los obispos y los sacerdotes. Para que muestren al mundo la alegría del evangelio. OREMOS

2. Por nuestros gobernantes. Para que el Señor dirija sus pensamientos y acciones hacia la justicia, la libertad y el bien de todos, especialmente de los más débiles. OREMOS

3. Por los agentes de pastoral de nuestra Comunidad. Para que irradien la alegría de sentirse hijos de Dios. OREMOS

4. Por los matrimonios cristianos y por todas las familias. Para que estén siempre alegres y constantes en oración. OREMOS

5. Por los que se hunden en la tristeza. Para que la alegría de los creyentes les comunique esperanza. OREMOS

6. Por los enfermos. Para que los ángeles del Señor les lleven consuelo. OREMOS

7. Por nosotros. Para que llevemos la alegría de la Navidad a quienes más la necesiten. OREMOS

Ven, Señor, Tú que traes la paz y la alegría al mundo. Ven a salvarnos. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Adviento es tiempo de espera.

Tiempo que Dios nos concede para que lo esperemos.

Él mismo suscita en nosotros esta espera.

Nuestra vigilante espera de Aquel que ha de venir.

***

Cada domingo de diciembre nos acerca a este momento en el cual –como signo de la venida definitiva del Señor- celebraremos el Misterio de su Nacimiento en Belén.

***

***

Pidámosle hoy al Señor que nos purifique.

Para que nuestra espera sea pura.

Para que seamos de verdad atentos y preparados.

Para cuando Él venga.


Querido monitor/a: Los puntos (.) representan el semáforo rojo y se entonan hacia abajo ↘ . Aprovecha para tomar aire en esos semáforos.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Celebramos el segundo domingo de Adviento.

Un paso más hacia la Navidad.

Y muy oportunamente -en la Liturgia de hoy- las voces enérgicas del profeta Baruc y de Juan el Bautista nos llaman a la acción.

A preparar el camino para el Señor que viene a salvarnos.

Arreglar las calles y las habitaciones de nuestro corazón.

Quitar los obstáculos que nos separan unos de otros.

Abrir caminos nuevos de generosidad.

Cambiar nuestras actitudes personales y sociales egoístas.

Construir puentes de comunión y de diálogo.

Para que

este año

todo el mundo

pueda experimentar

la alegría

de la Navidad.


ORACIÓN UNIVERSAL

Oremos al Señor que vendrá lleno de poder para purificarnos con el fuego de su Espíritu.

A cada petición diremos: ¡Ven, Señor Jesús!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que llena del Espíritu Santo proclame a todos la salvación que Cristo viene a traernos. OREMOS

2. Por nuestra Patria. Para que la venida del Señor nos traiga la paz, apague los odios y ponga fin a la violencia. OREMOS

3. Por los que sufren o viven tristes. Para que la venida del Señor les traiga fortaleza y alegría. OREMOS

4. Por los que nada esperan y por los que sólo tienen afanes materiales. Para que encuentren luz en su camino. OREMOS

5. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que durante este Adviento allanemos los caminos de la fraternidad con signos de solidaridad y justicia. OREMOS

Señor Jesús, ven a traernos la plenitud de lo que nos has prometido y muéstranos tu bondad, para que produzcamos fruto. Tú que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


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 Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Iniciamos el Adviento.

Tiempo de vigilante y alegre espera del Señor que viene.

Viene a estar con nosotros.

En todas nuestras situaciones.

Viene a habitar en medio de nosotros.

A vivir con nosotros y en nosotros.

Viene a colmar las distancias que nos dividen y nos separan.

Viene a reconciliarnos con Él y entre nosotros.

Viene a la historia de la humanidad.

A llamar a la puerta de cada hombre y de cada mujer de buena voluntad.

Para traernos el don de la fraternidad, de la concordia y de la paz.

***

Estemos pues atentos.

Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora,

En esta Santa Misa,

Él también viene.

En su Palabra.

Y en su Cuerpo.

Para mostrarnos su Misericordia.

Y para darnos su Salvación.


MONICIÓN INICIAL (opción 2)

Iniciamos el Adviento.

Tiempo de espera.

Vigilante y alegre espera del Señor que vendrá para juzgar a vivos y muertos.

A la vez nos preparamos para revivir el misterio de Su primera venida:

la celebración de Su nacimiento en el portal de Belén.

***

El Evangelio de hoy nos dirá que estemos alerta. Que no vivamos dormidos.

Porque Aquel que ha de venir, quiere ser esperado.

Quiere que estemos despiertos y bien dispuestos a recibirlo, cuando venga.

***

Estemos pues atentos.

Estemos alerta.

Para que podamos verlo.

Porque ahora,

en esta Santa Misa,

Él también viene,

en su Palabra y en su Cuerpo.


MONICIÓN INICIAL (opción 3)

Comenzamos un nuevo año cristiano con el Adviento.

Este tiempo cargado de esperanza que nos ofrece la Iglesia como preparación para celebrar con gozo el Nacimiento de nuestro Salvador.

Es un tiempo de alegría. Pero también tiempo favorable para cambiar de mentalidad.

Vivir la conversión.

Hacer gestos significativos de fraternidad.

Y dar frutos de justicia.

Es lo que el Señor espera de nosotros.

Con el corazón alerta participemos en esta Celebración Santa y recibamos con gozo al Señor que viene a salvarnos.


ORACIÓN UNIVERSAL

Alegres por el anuncio de la venida del Señor, oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre.

A cada petición diremos: ¡Ven a visitar tu pueblo, Señor!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que sea lámpara encendida que ilumina las esperanzas de los hombres. OREMOS

2. Por nuestra Patria. Para que renazcan entre nosotros la esperanza, la prosperidad, la justicia y la paz. OREMOS

3. Por los hombres y mujeres que caminan por la vida sin meta ni objetivo. Para que encuentren al Dios que nos mantiene despiertos y nos llama a la vida en plenitud. OREMOS

4. Por los que sufren a causa de la enfermedad, el desempleo o la pobreza. Para que encuentren consuelo en el Señor y ayuda oportuna en nuestro amor concreto. OREMOS

5. Por aquellos que durante este año se alejaron de la Iglesia. Para que este Adviento vuelvan a Casa. OREMOS

6. Por los que en otros años celebraron el Adviento con nosotros y ya no están. Para que Dios premie su fidelidad, perdone sus faltas y los reciba en la Asamblea de los Santos. OREMOS

7. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que en este Adviento vivamos despiertos en la fe, firmes en la oración y atentos a las necesidades de los demás. OREMOS

Escucha, Padre todopoderoso, nuestras oraciones y derrama sobre nosotros los dones de tu gracia, para que quienes confiamos en la venida de tu Hijo, nos veamos libres de todo mal. Por Jesucristo nuestro Señor.