Archivos para Moniciones Navidad 2017

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MONICIÓN INICIAL 

Jesús nació en la ciudad de Belén.

Hoy recordamos este acontecimiento histórico.

Pero no debemos limitarnos a eso. Porque se trata también de un acontecimiento espiritual. Cristo quiere nacer en el alma —es decir— en la vida — de cada uno de nosotros.

***

Purifícanos, Señor, de todo lo que no es Tuyo.

De todo lo que no Te hemos entregado y que son nuestros pecados.

Purifícanos, Señor. Para que puedas nacer en cada uno de nosotros.


 

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KALENDA DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

Día 25 de diciembre. Octavo de las Kalendas de enero. Luna décima octava.

Pasados innumerables siglos desde la creación del mundo, cuando en el principio Dios creó el cielo y la tierra y formó al hombre a su imagen;

— después de muchos siglos, desde que el Altísimo pusiera su arco en las nubes tras el diluvio como signo de alianza y de paz;

— veintiún siglos después de la migración de Abrahán, nuestro padre en la fe, de Ur de Caldea;

— trece siglos después de la salida del pueblo de Israel de Egipto bajo la guía de Moisés;

— cerca de mil años después de que David fue ungido como rey;

— en la semana sexagésima quinta según la profecía de Daniel;

— en la época de la centésima nonagésima cuarta Olimpíada;

— en el año setecientos cincuenta y dos de la fundación de Roma;

— en el año cuadragésimo segundo del imperio de César Octavio Augusto;

— mientras sobre toda la tierra reinaba la paz,

Jesucristo,

Dios eterno e Hijo del eterno Padre,

queriendo consagrar el mundo con su piadosísima venida,

concebido del Espíritu Santo,

nueve meses después de ser engendrado,

nace en Belén de Judá,

pequeña aldea de Israel, ocupada entonces por los romanos,

en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada,

de María Virgen,

hecho hombre:

La Natividad de nuestro Señor Jesucristo según la carne.


 

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Porque la Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros —por eso— durante la Octava de Navidad celebramos la Fiesta de la Sagrada Familia de Jesús, María y José.

Es que en el plan divino —en el diseño divino sobre el hombre— está inscrita la realidad de la familia, donde recibimos la vida, donde recibimos la educación.

También Jesús iba creciendo en gracia ante Dios y ante los hombres. Como cada uno de nosotros. Y siendo Hijo de Dios, santificó la vida familiar.

***

Perdónanos, Señor, todos nuestros pecados.

Especialmente aquellos con los que herimos a nuestros seres queridos y dañamos a los que amamos.

Concédenos la gracia para cambiar.


Querido monitor/a: Los puntos (.) se entonan hacia abajo. SIEMPRE.


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Lecturas: Misa vespertina de la vigilia


Lecturas: Misa de medianoche


Lecturas: Misa de la aurora


Lecturas: Misa del día


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Jesús nació en la ciudad de Belén.

Hoy recordamos este acontecimiento histórico.

Pero no debemos limitarnos a eso. Porque se trata también de un acontecimiento espiritual. Cristo quiere nacer en el alma —es decir— en la vida — de cada uno de nosotros.

***

Purifícanos, Señor, de todo lo que no es Tuyo.

De todo lo que no Te hemos entregado y que son nuestros pecados.

Purifícanos, Señor. Para que puedas nacer en cada uno de nosotros.


Querido monitor/a: Los puntos (.) se entonan hacia abajo. SIEMPRE.


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Lecturas — Misa de Medianoche


KALENDA DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

Día 25 de diciembre. Octavo de las Kalendas de enero. Luna séptima.

Pasados innumerables siglos desde la creación del mundo, cuando en el principio Dios creó el cielo y la tierra y formó al hombre a su imagen;

después de muchos siglos, desde que el Altísimo pusiera su arco en las nubes tras el diluvio como signo de alianza y de paz;

veintiún siglos después de la migración de Abrahán, nuestro padre en la fe, de Ur de Caldea;

trece siglos después de la salida del pueblo de Israel de Egipto bajo la guía de Moisés;

cerca de mil años después de que David fue ungido como rey;

en la semana sexagésima quinta según la profecía de Daniel;

en la época de la centésima nonagésima cuarta Olimpíada;

en el año setecientos cincuenta y dos de la fundación de Roma;

en el año cuadragésimo segundo del imperio de César Octavio Augusto;

mientras sobre toda la tierra reinaba la paz,

Jesucristo,

Dios eterno e Hijo del eterno Padre,

queriendo consagrar el mundo con su piadosísima venida,

concebido del Espíritu Santo,

nueve meses después de ser engendrado

nace en Belén de Judea,

de María Virgen,

hecho hombre:

La Natividad de nuestro Señor Jesucristo según la carne.