Archivos para Semana Santa Moniciones

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RECEPCIÓN DE LOS SANTOS ÓLEOS

(Terminada la Oración de los Fieles)

Monitor:

En estos momentos, antes de preparar el Altar para el Santo Sacrificio, haremos entrega a nuestro Párroco de los santos Óleos, es decir los aceites que fueron bendecidos y consagrados esta mañana en la Santa Iglesia Catedral por el Pastor de nuestra Arquidiócesis, Mons. Alfonso Cortés.

Empieza la procesión con los aceites y la asamblea entona: Pueblo de Reyes

Ministro (al llegar al presbiterio):

Reverendo Padre, hemos visto la obra maravillosa de Dios al participar en la Misa Crismal.

El señor Arzobispo nos entregó estos Óleos, para que nosotros te los diéramos a ti y ellos nos sigan transmitiendo la vida de Dios.

Él te los encomienda a ti, como responsable de esta Comunidad Parroquial y a todos nos envía un saludo y su bendición.

Monitor:

Todos respondemos: Demos gracias a Dios.

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RECEPCIÓN DE LOS SANTOS ÓLEOS

(Terminada la Oración de los Fieles)

Monitor:

En estos momentos, antes de preparar el Altar para el Santo Sacrificio, haremos entrega a nuestro Párroco de los santos Óleos, es decir los aceites que fueron bendecidos y consagrados esta mañana en la Santa Iglesia Catedral por el Pastor de nuestra Arquidiócesis, Mons. Alfonso Cortés.

Empieza la procesión con los aceites y la asamblea entona: Pueblo de Reyes

Ministro (al llegar al presbiterio):

Reverendo Padre, hemos visto la obra maravillosa de Dios al participar en la Misa Crismal.

El señor Arzobispo nos entregó estos Óleos, para que nosotros te los diéramos a ti y ellos nos sigan transmitiendo la vida de Dios.

Él te los encomienda a ti, como responsable de esta Comunidad Parroquial y a todos nos envía un saludo y su bendición.

Monitor:

Todos respondemos: Demos gracias a Dios.

Monitor:

El Óleo de los Enfermos.

Sacerdote:

Que los enfermos que son ungidos con este Óleo experimenten la compasión de Cristo y su amor redentor, en el cuerpo y el alma.

Monitor:

Todos respondemos: Bendito seas por siempre, Señor.

Monitor:

El Óleo de los Catecúmenos.

Sacerdote:

Que mediante la unción con este Óleo, los que van a recibir las aguas salvadoras del Bautismo, sean fortalecidos por Cristo para resistir el poder de Satanás y rechazar el mal en todas sus formas.

Monitor:

Todos respondemos: Bendito seas por siempre, Señor.

Monitor:

El Santo Crisma.

Sacerdote:

Que mediante la unción con este Crisma perfumado, los niños y adultos que son bautizados y confirmados, y los sacerdotes que son ordenados, experimenten el don de la gracia del Espíritu Santo.

Monitor:

Todos respondemos: Bendito seas por siempre, Señor.

Monitor:

Nos podemos sentar.


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RECEPCIÓN DE LOS SANTOS ÓLEOS

(Terminada la Oración de los Fieles)

Monitor:

En estos momentos, antes de preparar el Altar para el Santo Sacrificio, haremos entrega a nuestro Párroco de los santos Óleos, es decir los aceites que fueron bendecidos y consagrados esta mañana en la Santa Iglesia Catedral por el Pastor de nuestra Arquidiócesis, Mons. Alfonso Cortés.

Empieza la procesión con los aceites y la asamblea entona: Pueblo de Reyes

Ministro (al llegar al presbiterio):

Reverendo Padre, hemos visto la obra maravillosa de Dios al participar en la Misa Crismal.

El señor Arzobispo nos entregó estos Óleos, para que nosotros te los diéramos a ti y ellos nos sigan transmitiendo la vida de Dios.

Él te los encomienda a ti, como responsable de esta Comunidad Parroquial y a todos nos envía un saludo y su bendición.

Monitor:

Todos respondemos: Demos gracias a Dios.

Monitor:

El Óleo de los Enfermos.

Sacerdote:

Que los enfermos que son ungidos con este Óleo experimenten la compasión de Cristo y su amor redentor, en el cuerpo y el alma.

Monitor:

Todos respondemos: Bendito seas por siempre, Señor.

Monitor:

El Óleo de los Catecúmenos.

Sacerdote:

Que mediante la unción con este Óleo, los que van a recibir las aguas salvadoras del Bautismo, sean fortalecidos por Cristo para resistir el poder de Satanás y rechazar el mal en todas sus formas.

Monitor:

Todos respondemos: Bendito seas por siempre, Señor.

Monitor:

El Santo Crisma.

Sacerdote:

Que mediante la unción con este Crisma perfumado, los niños y adultos que son bautizados y confirmados, y los sacerdotes que son ordenados, experimenten el don de la gracia del Espíritu Santo.

Monitor:

Todos respondemos: Bendito seas por siempre, Señor.

Monitor:

Nos podemos sentar.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Cercana ya la Noche Santa de la Pascua,

—después de habernos preparado con nuestra penitencia y obras de caridad—

nos disponemos hoy a entrar en los misterios de la Semana Mayor.

Misterios que empezaron con la entrada de Jesús en Jerusalén, entre voces de júbilo: ¡Hosanna! ¡Viva el Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Pero luego —como veremos en la lectura de la Pasión—  se escuchó aquel tremendo grito de la muchedumbre: ¡Crucifícalo!

Cada uno de nosotros cabe entre estas dos palabras:

«Hosanna» y «Crucifícalo».

***

Pidámosle hoy al Señor que nos conceda un poco de amor y un poco de tiempo para acompañarlo en estos días santos lo más cerca posible.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Oremos ahora con fe, y pidamos que la vida nueva que nace de la cruz de Jesús llegue al mundo entero.

A cada petición diremos: ¡Por la Pasión de tu Hijo, escuchanos Señor!

1. Para que el Redentor del mundo, que en la cruz excusó a los ignorantes y pidió perdón por ellos, tenga piedad de los fieles que han caído en el pecado, les dé valor para recurrir al Sacramento de la Penitencia y les conceda el gozo del perdón y de la paz. OREMOS

2. Para que la Sangre de Jesús, derramada en la cruz, reconcilie con Dios a los que aún están lejos, a causa de la ignorancia, la indiferencia o la maldad. OREMOS

3. Para que el Señor, que en la cruz experimentó la amargura de sentirse triste y abandonado, se apiade de los enfermos, los afligidos y los oprimidos y les envíe a su ángel para que los conforte. OREMOS

4. Para que el Señor, que recibió en su Reino al ladrón arrepentido, se apiade de nosotros, nos dé sentimientos de contrición y nos admita, después de la muerte, en su paraíso. OREMOS

Concédenos, Padre, que contemplando la pasión y muerte de tu Hijo, participemos de su vida nueva que Tú quieres para todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (Antes de la entrada del sacerdote)

En la celebración de hoy contemplaremos el sufrimiento y la muerte del Inocente.

Con Él ofreceremos al Padre las muertes violentas de inocentes y culpables,

las muertes lentas de jóvenes y ancianos,

nuestras propias muertes,

y todo el misterio del sufrimiento.

No es una Misa:

la Iglesia no celebra Misa en este día.

O mejor dicho:

estamos todavía en la Misa que hemos empezado el día de ayer.

Pero no estamos en unas exequias, ni guardando luto.

Por eso el color de hoy es rojo:

es el primer acto del Misterio Pascual.

Escucharemos el relato completo de la Pasión según San Juan.

Oraremos por las necesidades de la Iglesia y del mundo entero.

Nos acercaremos a venerar el madero de la Cruz del Señor.

Y terminaremos recibiendo el Cuerpo de Cristo entregado por nosotros, que reservamos anoche en el Monumento.

***

Ahora vamos a comenzar esta celebración. (De pié y) En silencio absoluto recibiremos al sacerdote, y junto con él nos arrodillaremos, orando ante Jesús desde lo más profundo de nuestro corazón.

MONICIÓN ANTES DE LA ORACIÓN UNIVERSAL (Terminada la Homilía y después de un breve espacio de silencio)

La cruz de Jesús es vida para todos.

En este momento de nuestra celebración vamos a elevar nuestras súplicas a Dios para que nadie quede fuera de ese amor, de esa vida que brota del árbol de la Cruz.

Como cada Viernes Santo, lo haremos con una especial solemnidad.

MONICIÓN ANTES DE  LA VENERACIÓN DE LA CRUZ  Y LA COLECTA (Terminada la Oración Universal)

En la liturgia de esta tarde, la Cruz de Jesucristo ocupa el centro de nuestro encuentro.

Signo de dolor, de humillación, de amor, de victoria, de salvación.

Vamos a adorarla, a besarla.

Adorar la Cruz es adorar a Cristo.

Es agradecerle su entrega por amor: un amor que da la vida para librarnos de la muerte y el sinsentido.

Es contemplar a los que, como Él, hoy están crucificados, a los que son víctimas de la maldad y el olvido humano.

La Cruz de Jesús es luz que ilumina nuestros sufrimientos, nuestras cruces personales y comunitarias.

Por eso ahora la recibiremos solemnemente, manifestando nuestra fe y agradecimiento a nuestro Salvador.

El sacerdote, al mostrarnos la Cruz, irá diciendo: «Miren el árbol de la Cruz donde estuvo clavado Cristo, el Salvador del mundo». A esta invitación nosotros responderemos: «Vengan y adoremos». Y todos nos iremos acercando a venerar la Cruz.

***

Del mismo modo, hoy se recoge una ofrenda que la Iglesia universal destina a apoyar a los cristianos de Tierra Santa. Es una comunidad pequeña que pasa desapercibida y sufre la marginación. Es una comunidad muy pobre que vive el drama del olvido y desprecio como minoría en un entorno hostil.

Al entregar nuestra ofrenda, no pensemos que pagamos para venerar la Cruz. Es un acto de amor y de solidaridad hacia quienes viven la injusticia y sufren a diario.

MONICIÓN ANTES DE LA COMUNIÓN (Una vez preparado el altar y antes de la procesión al Monumento)

Hoy no celebramos la Eucaristía.

Hoy contemplamos a Jesús muerto en la cruz, mientras esperamos celebrar la Eucaristía de la Noche de Pascua.

Pero también en esta espera nos acompaña el Cuerpo del Señor entregado por nosotros. Por eso ahora comulgaremos de la Eucaristía que celebramos ayer.

Desde su cruz el Señor se nos entrega como alimento, para que tengamos fuerzas y valor para cargar nuestras propias cruces.

MONICIÓN FINAL (Después de la oración sobre el Pueblo)

Acabamos de celebrar la Liturgia de la Pasión de Señor.

A las 8 de la noche reviviremos el Vía Crucis, caminando por las calles de nuestra vida.

Y cerraremos el día con la Procesión del Silencio.

***

Tras la muerte del Señor, el mundo se sumerge en un silencio que parece sin fin.

Por eso también nosotros nos retiraremos ahora en silencio, esperando la Noche santa de la Pascua.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

En esta tarde Santa, a la misma hora aproximadamente en la que Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Cena Pascual, nosotros, como comunidad creyente, nos unimos también a su Mesa, reviviendo aquel momento entrañable.

Jesús, sabía que aquella era su «ultima cena». Sabía que estaba decretada su muerte.  Por eso, antes de despedirse de los suyos, quiso resumir con unos gestos todo el sentido de su vida y de su Palabra: partió el pan y se los dio a sus discípulos. Tomó una copa de vino y la repartió entre ellos: «Hagan esto en memoria mía».

Una vez terminada la Cena, se quitó el manto, echó agua en una jofaina y se puso a lavarles pies a los que estaban con Él.

Desde entonces, generaciones de cristianos, de todos los tiempos y de todas las razas, han conservado vivos estos recuerdos y los han transmitido hasta nosotros.

Vivamos con intensidad este momento, dejándonos transformar por la Palabra de Dios y por la comunión en su Cuerpo, y así crezca la fraternidad entre todos los hombres.


MONICIÓN ANTES DEL LAVATORIO DE LOS PIES

Lo que hemos escuchado en el Evangelio -el gesto de servicio humilde que realizó Jesús- lo repetirá ahora quien preside nuestra Celebración.

Porque nuestro Maestro y Señor dijo: «si yo les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros».

Y pidamos todos, en la sinceridad de nuestro corazón, que el recuerdo de este gesto de Jesús, nos ayude a ser, cada vez más, servidores sencillos y humildes de nuestros hermanos.


ORACIÓN  UNIVERSAL

Seguros de que Dios nos escucha siempre y confiando en su amor y su misericordia, llevemos ante Él nuestra plegaria.

A cada petición diremos: ¡Señor, ten piedad!

1. Para que la Iglesia sea hogar de misericordia y servicio para todos los hombres. OREMOS

2. Para que los sacerdotes sean fieles ministros de la Eucaristía y vivan intensamente aquello que celebran. OREMOS

3. Para que crezcan en el corazón de los hombres sentimientos se generosidad y de perdón. OREMOS

4. Para que los que se sienten solos y abandonados encuentren motivos de confianza y esperanza. OREMOS

5. Para que los que viven hundidos en el mal encuentren una mano amorosa que los ayude a levantarse. OREMOS

6. Para que aprendamos a servirnos unos a otros con amor fraterno y humildad. OREMOS

Escúchanos, Padre, y otorga a quienes celebramos la Cena del Señor que seamos capaces de amar hasta el extremo a nuestros hermanos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


MONICIÓN ANTES DEL TRASLADO DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO

La Liturgia de hoy terminará con la procesión para llevar al Santísimo Sacramento hasta el Monumento, donde se reservará el Cuerpo de Cristo para la Comunión de mañana.

Una vez cerrada la urna del depósito, después de unos momentos de adoración, el sacerdote y los ministros se retirarán en silencio y se desnudará el altar.

***

Hoy no vamos a recibir la bendición del sacerdote, ni se nos dirá: «Pueden ir en paz». Porque esta Misa no termina [hoy]. Esta Misa apenas ha empezado; y se va a prolongar durante el Triduo Sacro hasta culminar el Sábado por la noche, con la Vigilia Pascual.

Es por eso que hoy -como en aquel Jueves Santo- el Señor nos pide también a nosotros: «Quédense aquí y velen conmigo».

Para que hagamos nuestra la noche de Su agonía.

Y nos preparemos para vivir lo que Él vivió en el Viernes Santo.

Y así podamos vivir también el milagro de la Pascua y levantarnos de nuestros sepulcros en la Noche Santa de la Resurrección.


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RECEPCIÓN DE LOS SANTOS ÓLEOS

(Terminada la Oración de los Fieles)

Monitor:

En estos momentos, antes de preparar el Altar para el Santo Sacrificio, haremos entrega a nuestro Párroco de los santos Óleos, es decir los aceites que fueron bendecidos y consagrados esta mañana en la Santa Iglesia Catedral por el Pastor de nuestra Arquidiócesis, Mons. Alfonso Cortés.

Empieza la procesión con los aceites y la asamblea entona: Pueblo de Reyes

Ministro (al llegar al presbiterio):

Reverendo Padre, hemos visto la obra maravillosa de Dios al participar en la Misa Crismal.

El señor Arzobispo nos entregó estos Óleos, para que nosotros te los diéramos a ti y ellos nos sigan transmitiendo la vida de Dios.

Él te los encomienda a ti, como responsable de esta Comunidad Parroquial y a todos nos envía un saludo y su bendición.

Monitor:

Todos respondemos: Demos gracias a Dios.

Monitor:

El Óleo de los Enfermos.

Sacerdote:

Que los enfermos que son ungidos con este Óleo experimenten la compasión de Cristo y su amor redentor, en el cuerpo y el alma.

Monitor:

Todos respondemos: Bendito seas por siempre, Señor.

Monitor:

El Óleo de los Catecúmenos.

Sacerdote:

Que mediante la unción con este Óleo, los que van a recibir las aguas salvadoras del Bautismo, sean fortalecidos por Cristo para resistir el poder de Satanás y rechazar el mal en todas sus formas.

Monitor:

Todos respondemos: Bendito seas por siempre, Señor.

Monitor:

El Santo Crisma.

Sacerdote:

Que mediante la unción con este Crisma perfumado, los niños y adultos que son bautizados y confirmados, y los sacerdotes que son ordenados, experimenten el don de la gracia del Espíritu Santo.

Monitor:

Todos respondemos: Bendito seas por siempre, Señor.

Monitor:

Nos podemos sentar.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Cercana ya la Noche Santa de la Pascua,

después de habernos preparado con nuestra penitencia y nuestras obras de caridad,

nos disponemos hoy a entrar en los misterios de la Semana Mayor,

misterios que empezaron con la entrada de Jesús en la Ciudad Santa de Jerusalén.

***

Hoy es el Domingo de Ramos.

Hoy escucharemos el Evangelio de la Pasión.

Hoy Nuestro Señor cumple su misión de Siervo y nos entrega su vida.

***

Que el Señor nos conceda el amor y el tiempo para acompañarlo en estos días santos lo más cerca posible.


ORACIÓN DE LOS FIELES

Oremos ahora con fe, y pidamos que la vida nueva que nace de la cruz de Jesús llegue al mundo entero.

 A cada petición diremos: ¡Por la Pasión de tu Hijo, escúchanos Señor!

1. Para que el Redentor del mundo, que en la cruz excusó a los ignorantes y pidió perdón por ellos, tenga piedad de los fieles que han caído en el pecado, les dé valor para recurrir al Sacramento de la Penitencia y les conceda el gozo del perdón y de la paz. OREMOS

2. Para que la Sangre de Jesús, derramada en la cruz, reconcilie con Dios a los que aún están lejos, a causa de la ignorancia, la indiferencia o la maldad. OREMOS

3. Para que el Señor, que en la cruz experimentó la amargura de sentirse triste y abandonado, se apiade de los enfermos, los afligidos y los oprimidos y les envíe a su ángel para que los conforte. OREMOS

4. Para que el Señor, que recibió en su Reino al ladrón arrepentido, se apiade de nosotros, nos dé sentimientos de contrición y nos admita, después de la muerte, en su paraíso. OREMOS

Concédenos, Padre, que contemplando la pasión y muerte de tu Hijo, participemos de su vida nueva que Tú quieres para todos los hombres. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.