*** La historia de mi estupidez (C.M.)

La historia de mi estupidez llenaría muchos volúmenes.

Unos estarían consagrados a la acción en contra de la conciencia,
Como el vuelo de la falena que, aunque supiera,
Igualmente tendría que alcanzar la llama de la vela.

Otros tratarían sobre las maneras de ahogar la ansiedad,
El murmullo que avisa pero que no es escuchado.

Trataría de manera independiente la suficiencia y el orgullo,
del tiempo cuando marchaba en sus filas
arrogante e inadvertido.

Pero todos ellos tendrían un solo tema: el deseo.
Y ni siquiera el mío. Qué desgracia:
Mi deseo era ser como los otros.
Por miedo a lo salvaje e indecente que había en mí.

Ya no escribiré la historia de mi estupidez
Porque es tarde y se hace difícil llegar a la verdad.

***
Czeslaw Milosz, La historia de mi estupidez —