Feria de milagros [W.S.]

Un milagro común:

que se produzcan tantos milagros comunes.

 

Un milagro ordinario:

ladridos de perros invisibles

en el silencio de la noche.

 

Un milagro entre tantos:

una nube menuda y ligera,

capaz de tapar la luna llena y compacta.

 

Muchos milagros en uno:

un aliso que se refleja en el agua,

y que su parte izquierda es su parte derecha,

y que crezca allí con la copa hacia abajo,

y que no llegue al fondo,

aunque el agua sea poco profunda.

 

Un milagro cotidiano:

vientos bastante débiles y moderados,

fuertes, durante las tormentas.

 

Un milagro cualquiera:

las vacas son vacas.

 

Otro tan bueno como ése:

éste y no otro huerto de éste y no otro hueso.

 

Un milagro sin frac ni sombrero de copa:

palomas blancas revoloteando.

 

Un milagro, porque cómo llamarlo de otra manera:

hoy el sol salió a las tres catorce

y se pondrá a las veinte cero uno.

 

Un milagro que no sorprende tanto cómo debería:

los dedos de la mano son en efecto menos de seis, pero más de cuatro.

 

Un milagro, y basta con abrir bien los ojos:

el mundo omnipresente.

 

Un milagro adicional, como adicional es todo:

lo impensable es pensable.

***

Wislawa Szymborska, Feria de milagros —