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El día de hoy, después del Evangelio (o bien en otro momento idóneo, como por ejemplo en el silencio después de la Comunión), se puede proclamar el anuncio de la fecha de la Pascua y de las demás fiestas del año.


ANUNCIO DE LA PASCUA Y DE LAS CELEBRACIONES MÓVILES

Queridos hermanos,

con el favor de la misericordia de Dios

—así como nos hemos alegrado por el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo—

les anunciamos la alegría de la Resurrección de nuestro Salvador.

El día 6 de marzo será el Miércoles de Ceniza,

comienzo del ayuno de la Sagrada Cuaresma.

El día 21 de abril celebraremos con alegría la Santa Pascua de Nuestro Señor Jesucristo.

El día 2 de junio: la Ascensión del Señor.

El día 9 de junio: la Fiesta de Pentecostés.

El día 20 de junio: la Fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.

El día 1 de diciembre será el primer Domingo del Adviento de Nuestro Señor Jesucristo,

a Quien sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos.

Amén.


Navidad es de todos —

31 de diciembre de 2018 — Deja un comentario

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navidad es de todos

 

no en primer lugar de los que creen

verdades verdaderas

 

no en primer lugar de los sacerdotes

y de los que conocen las escrituras

 

no de los reyes

 

sí es

en primer lugar

de los despreciados

de los extraños

de los de otra tribu

de los extraterrestres

de los que no pertenecen

a nuestro cosmos

a nuestra iglesia doméstica

de los que viven al otro lado del muro

que hemos construido

***

El Submarino, Meditando sobre el misterio de la Epifanía —


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Fue una partida fría, justamente

La época peor del año para un viaje,

Y un largo viaje como el nuestro:

Los caminos ruinosos y los climas punzantes,

La verdadera muerte del invierno.

Y los camellos se llagaban,

Las patas lastimadas, refractarios,

Se echaban en la nieve derretida.

Sentíamos a veces la añoranza

De los palacios en verano

Sobre suaves laderas, las terrazas,

Y las chicas sedosas trayendo los refrescos.

 

Luego, los camelleros con sus protestas y blasfemias,

Que huían, o pedían licores y mujeres,

Y en la noche los fuegos se apagaban,

Y no encontrábamos refugios, y eran

Hostiles las ciudades, desconfiados los pueblos

Y las aldeas sucias, todos recargando los precios:

Fueron días difíciles. Al fin,

Preferimos viajar toda la noche,

Durmiendo a ratos,

Con las voces cantando en nuestro oído,

Diciéndonos que todo, todo era una locura.

 

Luego, al alba, bajamos hasta un valle templado,

Húmedo, al pie de la línea de nieve, fragante de espesura,

Con un torrente y un molino de agua que batía la sombra con sus aspas,

Y tres árboles solos contra un cielo cercano.

Y un viejo caballo blanco huyó al galope sobre la pradera.

Después llegamos a una fonda que encima del dintel tenía hojas de parra,

Por una puerta abierta seis manos que jugaban a los dados por monedas de plata

Y unos pies que pateaban unos odres vacíos.

Pero no había información, y continuamos

Y así llegamos al anochecer, encontrando el lugar

En el momento justo… Fue (me podrían decir) satisfactorio.

 

Todo esto fue hace mucho, lo recuerdo,

Y lo haría de nuevo, pero aclarando antes,

Esto aclarando,

Esto: ¿fuimos guiados

Durante todo ese camino para

Un Nacimiento o una Muerte?

Hubo, por cierto, un Nacimiento,

No hay dudas, lo pudimos comprobar.

Yo había visto nacimientos y muertes,

Pero había pensado que eran algo distinto;

Este otro Nacimiento para nosotros fue

Una agonía ardua y amarga, como la Muerte, nuestra muerte.

Regresamos así a nuestros países, a nuestros Reinos,

Pero ya no hubo paz para nosotros,

Aquí en los viejos usos, con un pueblo

De extraños aferrados a sus dioses.

Yo querría morir con otra muerte.

***

T.S. Eliot, El viaje de los reyes magos [1927] —


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MONICIÓN INICIAL

Vino a los pastores.

Viene ahora a los Magos, a los que nosotros luego llamamos Reyes Magos, que vinieron de Oriente, del misterioso Oriente, para entregarle sus regalos y para reconocerlo como Dios y Señor.

Cada Santa Misa es una venida así. Alguna estrella —más o menos brillante— nos conduce. Y nos muestra que aquí está el pesebre. Que aquí está Él. ¿Qué tengo para ofrecerle? ¿Qué estoy dispuesto a recibir como don de su presencia?

***

Purifícanos, Señor, para que desaparezcan todas las oscuridades.

Para que en nuestros corazones y conciencias haya luz.


El día de hoy, después del Evangelio (o bien en otro momento idóneo, como por ejemplo en el silencio después de la Comunión), se puede proclamar el anuncio de la fecha de la Pascua y de las demás fiestas del año.


ANUNCIO DE LA PASCUA Y DE LAS CELEBRACIONES MÓVILES

Queridos hermanos,

con el favor de la misericordia de Dios

—así como nos hemos alegrado por el Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo—

les anunciamos la alegría de la Resurrección de nuestro Salvador.

El día 6 de marzo será el Miércoles de Ceniza,

comienzo del ayuno de la Sagrada Cuaresma.

El día 21 de abril celebraremos con alegría la Santa Pascua de Nuestro Señor Jesucristo.

El día 2 de junio: la Ascensión del Señor.

El día 9 de junio: la Fiesta de Pentecostés.

El día 20 de junio: la Fiesta del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.

El día 1 de diciembre será el primer Domingo del Adviento de Nuestro Señor Jesucristo,

a Quien sea el honor y la gloria por los siglos de los siglos.

Amén.


 


Nace Dios, un Gitanito
junto a él duerme un corderito
Nace Dios, un Paquistaní
el sol baila en su pelo

Nacen niños dioses en miles
nacen bebés hermosamente
y preguntan por el paraíso
y preguntan por el paraíso

Ay qué bello es nacer
en Alepo o en Monterrey
Ay qué difícil es nacer
en un barquito en pleno mar

Dónde está el país, y cuál es el país
donde el Dios de piel de arcoíris
pueda esconderse de las guerras
los temores y las hambres

Donde Dios no tenga miedo
pues qué le pueden a un Dios los miedos

Nace Dios, una criatura
duerme, duerme, Negrito…

Ay qué bello es nacer
en Alepo o en Monterrey
Ay qué extraño es nacer
en el agua, en el frío, con hambre

Nace Dios, un pequeño paisano
cuál es tu signo, un porte sano
Nace Dios, un hermoso chaparro
que cumpla muchos años el rorro

en el país-paraíso, país hermoso
en el país-paraíso, país hermoso
es decir, en nuestro país…

Ay qué bello es nacer
en Alepo o en Monterrey
Ay qué difícil es nacer
en un barquito en pleno mar

Ay qué bello es nacer
en Bogotá, San Antonio o Monterrey
Ay qué raro es nacer
en el Norte y en el Sur…

***
Jarosław Mikołajewski, Villancico para Dios del arcoíris — [traducción del polaco por Thomas Huckleberry con la valiosa colaboración de Rosa Luxemburgo] — Música: Grzegorz Turnau


Cayó una estrella en nuestro patio
No se agitó siquiera una pluma

De seguro vino de otro mundo
Porque no pudo tocar nada en nosotros
Y no quedó huella ni la más pequeña
Que deja incluso el que se va

No hay cómo llorar: no pasó nada
Pues no se oyó ni un suspiro

Pero duelen los ojos
Como si
Hubiéramos visto

¿Quién lo hubiera pensado?

***
Ernest Bryll, Cayó una estrella –

*** Navidad (EB) –

29 de diciembre de 2018 — Deja un comentario

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Cuando un niño nace y viene a este mundo
Es como Dios que de repente se ahogó con el aire
Y se percató de que tiene cuerpo, que en la oscuridad camina
Que tiene miedo de ser hombre. Y que tiene que serlo
Pura alegría alrededor. El murmullo del villancico 
Los familiares como los pastores fijan en Él sus miradas
Y la risa de la madre – porque el niño se estira dulcemente

Pero él se está acoplando a su cruz

***
Ernest Bryll, Navidad –

No cerca o quizá sí cerca
Depende de cómo uno lo mira
Pero a este pesebre humilde
Todos por fin llegaremos
Unos por las nieves purísimas
Y por eso medio vivos de hielo
Otros bajo una lluvia torrencial
Alguien a través del desierto quizá…
Nos detendremos asombrados realmente
Y uno va a pensar por un largo rato
Que la eternidad es tan ingenua
Tímida como un niño 

***
Ernest Bryll, No cerca o quizá sí cerca –

Ocho meses pasaron, yo a lomo
de burro, José a pie
noventa millas a Belén

Nuestra cueva es fría y húmeda
los bueyes golpean el suelo con sus patas
en protesta por la invasión, dos nerviosas

palomas se alborotan entre las vigas como si
supieran que rompí aguas

sobre los lomos del burro, que miraba
desorientado para ver de dónde viene
este aguacero tibio de junio

en diciembre. El implacable dolor
esperando la hora, mientras
José recogía la paja

sucia de los rincones del establo
para hacer una cama; mi taburete
de parto: un pesebre roto

Empujo al niño en sus
rugosas manos cuando la puerta
del establo rechina y tres

potentados orientales se postran
ante el bebe que llora —
la placenta en el suelo — Ellos traen

regalos en dromedarios por
de las arenas de Arabia, tendiendo
oro, incienso y mirra

a nuestros pies, cuando yo necesito una vasija
de agua caliente, toallas
limpias, y muchos pañales.

***
Kilian McDonnell, Una anciana recuerda (Belén) —

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MONICIÓN INICIAL

Hoy —en la Octava de Navidad— celebramos la Solemnidad de Santa María Madre de Dios.

En su nombre inauguramos un nuevo año.

Entramos en un nuevo tiempo.

Pedimos que la bendición divina acompañe este tiempo que iniciamos. Que proteja en nosotros lo bueno y sane lo que hay de enfermo y malo.

***

***

Perdona, Señor, nuestros pecados: los que ahora pesan sobre nuestras conciencias, y aquellos con los que Te ofendimos durante el año que acaba de concluir.

Purifica nuestros corazones. Para que nuevos y fortalecidos entremos en este nuevo tiempo.


 

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MONICIÓN INICIAL

Celebramos hoy la Fiesta de la Familia de Jesús, María y José. Que es también la fiesta de todas las familias. De las familias logradas, maravillosas. Y también de las familias difíciles que necesitan apoyo.

Una luz nos ofrecerá el Evangelio. Una palabra inquietante. Que hay que recibir en el corazón. Para encontrar a Aquel que hemos perdido. Para que Él crezca en nosotros. Para que también nosotros crezcamos en sabiduría y en gracia. Y alcancemos la estatura de Cristo.

***

Perdónanos, Señor, todos nuestros pecados. Especialmente aquellos con los que herimos a nuestros seres queridos y dañamos a los que amamos. Concédenos la gracia para cambiar.


 

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MONICIÓN INICIAL 

Jesús nació en la ciudad de Belén.

Hoy recordamos este acontecimiento histórico.

Pero no debemos limitarnos a eso. Porque se trata también de un acontecimiento espiritual. Cristo quiere nacer en el alma —es decir— en la vida — de cada uno de nosotros.

***

Purifícanos, Señor, de todo lo que no es Tuyo.

De todo lo que no Te hemos entregado y que son nuestros pecados.

Purifícanos, Señor. Para que puedas nacer en cada uno de nosotros.


 

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KALENDA DE LA NATIVIDAD DEL SEÑOR

Día 25 de diciembre. Octavo de las Kalendas de enero. Luna décima octava.

Pasados innumerables siglos desde la creación del mundo, cuando en el principio Dios creó el cielo y la tierra y formó al hombre a su imagen;

— después de muchos siglos, desde que el Altísimo pusiera su arco en las nubes tras el diluvio como signo de alianza y de paz;

— veintiún siglos después de la migración de Abrahán, nuestro padre en la fe, de Ur de Caldea;

— trece siglos después de la salida del pueblo de Israel de Egipto bajo la guía de Moisés;

— cerca de mil años después de que David fue ungido como rey;

— en la semana sexagésima quinta según la profecía de Daniel;

— en la época de la centésima nonagésima cuarta Olimpíada;

— en el año setecientos cincuenta y dos de la fundación de Roma;

— en el año cuadragésimo segundo del imperio de César Octavio Augusto;

— mientras sobre toda la tierra reinaba la paz,

Jesucristo,

Dios eterno e Hijo del eterno Padre,

queriendo consagrar el mundo con su piadosísima venida,

concebido del Espíritu Santo,

nueve meses después de ser engendrado,

nace en Belén de Judá,

pequeña aldea de Israel, ocupada entonces por los romanos,

en un pesebre, porque no tenían sitio en la posada,

de María Virgen,

hecho hombre:

La Natividad de nuestro Señor Jesucristo según la carne.


 

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MONICIÓN INICIAL

El Adviento consume ya sus últimas jornadas y la venida del Señor es inminente.

Ya están encendidas las cuatro velas de la Corona de Adviento.

Ya todo está preparado.

Ahora se cumplen las profecías del Antiguo Testamento…

Nuestra mirada se dirige a Belén…

… porque puede suceder en cualquier momento.


Embarazada antes de la noche
de bodas, una niña va a tener
un bebé, siento sus miradas

cuando las mujeres del pueblo
me ven pasar por la plaza,
cuchicheos, repentinos

silencios en el mercado cuando
pido el ajo para los frescos
pepinos del rancho,

cada elección implica un sacrificio
mañana — en las esquinas miradas
y risas de los adolescentes. Asombro

secreto ante la madre soltera.
(¿Cuánto tiempo lleva ocurriendo
eso?) Nadie se sienta a mi lado

en la banca en la sinagoga.
Veo ojeras debajo de los ojos
oscuros de José. Estoy sola.

***
Kilian McDonnell, Una anciana recuerda (La Vergüenza) —


Bellini se equivoca.
Yo no estaba de rodillas
sobre mi cojín de raso,
en un rayo de luz,
y con la cabeza ligeramente
inclinada.

Los pintores siempre
distorsionan la escena,
como si mi vida
estuviera envuelta en sedas,
en olores del templo.

En realidad, acababa
de regresar del pozo,
iba a dejar el jarrón sobre la mesa
cuando me estampé contra el borde
derramando el agua sobre el suelo.

Mientras me agachaba para
recogerla, apareció una luz
sobre la pared de la cocina,
como si alguien hubiera abierto
la puerta al sol.

Con el trapo en la mano,
y cabellos en la cara,
me volteé para ver
quién iba entrando,
sin anunciarse, inesperado.

Todo lo que veía
era luz
blanca sobre las tablas.
Una voz que jamás
había escuchado me saludó,

dijo que yo fui elegida, que daría
a luz un hijo que reinaría
para siempre. El espíritu descendería
sobre mí.
Me dio miedo.

Alguien cerró la puerta
y yo deje caer el trapo.

***
Kilian McDonnell, Una anciana recuerda (En la cocina) —


 

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MONICIÓN INICIAL 

Adviento es el tiempo de trabajo interior para que Dios encuentre lugar en la posada. En la posada de nuestra vida. En la posada de nuestro corazón.

Para que en esta próxima Navidad celebremos de veras la presencia del Señor que viene a nosotros como un Niño.

***

Señor, purifícanos. Concédenos esperar con anhelo tu venida. Y que tu venida nos cambie.


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MONICIÓN INICIAL 

Adviento es tiempo de espera. Tiempo en el que Dios nos permite anhelarlo. Es Él quien suscita en nosotros este anhelo.

Cada domingo de diciembre nos acerca a ese momento en el cual —como signo de la venida definitiva del Señor— celebraremos el Misterio de su Nacimiento en Belén.

***

Señor, purifícanos. Para que nuestro anhelo sea puro. Para que de verdad estemos atentos y preparados, para cuando vengas.


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 Lecturas


MONICIÓN INICIAL 


En el tiempo de Adviento esperamos a que el Señor venga y renueve sus promesas. Recordamos su primera venida en la humildad de nuestra carne y esperamos su venida gloriosa al final de la historia. 

Pero entre estas dos venidas existe todavía una tercera, mística y misteriosa, cuando Él viene al corazón de cada uno de nosotros. Y así el Adviento ya desde ahora se convierte no solo en tiempo de espera, sino también en tiempo del cumplimiento de la promesa.

***

Señor, perdónanos todo lo que en nuestra vida no es espera de tu venida. Perdónanos todo lo que es nuestra complicidad en el mal, en la mentira y en la agresión del mundo. 

Enséñanos a vivir en paz.


ORACIÓN UNIVERSAL

Alegres por el anuncio de la venida del Señor, oremos, hermanos, a Dios nuestro Padre.

A cada petición diremos: ¡Ven a visitar tu pueblo, Señor!

1. Por nuestra Madre la Iglesia. Para que sea lámpara encendida que ilumina las esperanzas de los hombres. OREMOS.

2. Por nuestra Patria. Para que renazcan entre nosotros la esperanza, la prosperidad, la justicia y la paz. OREMOS.

3. Por los hombres y mujeres que caminan por la vida sin meta ni objetivo. Para que encuentren al Dios que nos mantiene despiertos y nos llama a la vida en plenitud. OREMOS.

4. Por los que sufren a causa de la enfermedad, el desempleo o la pobreza. Para que encuentren consuelo en el Señor y ayuda oportuna en nuestro amor concreto. OREMOS.

5. Por aquellos que durante este año se alejaron de la Iglesia. Para que este Adviento vuelvan a Casa. OREMOS.

6. Por los que en otros años celebraron el Adviento con nosotros y ya no están. Para que Dios premie su fidelidad, perdone sus faltas y los reciba en la Asamblea de los Santos. OREMOS.

7. Por nosotros y por nuestra Comunidad. Para que en este Adviento vivamos despiertos en la fe, firmes en la oración y atentos a las necesidades de los demás. OREMOS.

Escucha, Padre todopoderoso, nuestras oraciones y derrama sobre nosotros los dones de tu gracia, para que quienes confiamos en la venida de tu Hijo, nos veamos libres de todo mal. Por Jesucristo nuestro Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo: Aquel que era, que es y que viene, y que ahora está con nosotros y nos invita a la mesa de su Palabra, a la mesa de su Cuerpo.

***

Señor, purifícanos. Para que entendamos que nuestra libertad consiste en que sólo Tú eres nuestro Rey y nuestro Señor.


ORACIÓN UNIVERSAL

Llenos de confianza, dirijamos nuestras súplicas a Cristo Rey del Universo y Señor de nuestras vidas.

A cada petición diremos: ¡Venga a nosotros tu Reino, Señor!

1. Por la Iglesia Universal. Para que proclame la realeza del Cristo en la tierra, haciéndose servidora de todos. OREMOS.

2. Por nuestros sacerdotes. Para que sigan los pasos de Aquél que no vino a ser servido sino a servir. OREMOS.

3. Por los que tienen autoridad y poder. Para que, a ejemplo de Cristo Rey, lo ejerzan como un servicio, defendiendo a los más pequeños y vulnerables de nuestra sociedad. OREMOS.

4. Por los más necesitados y por los que sufren. Para que encuentren en nosotros una ayuda activa y solidaria. OREMOS.

5. Por los que no conocen el Evangelio del Reino. Para que puedan descubrir el camino de vida que Jesús nos ofrece. OREMOS.

6. Por los jóvenes. Para que de entre ellos surjan líderes que la Iglesia y el mundo de hoy necesitan. OREMOS.

7. Por nuestros difuntos. Para que el Señor les conceda la corona de la vida en el Reino Eterno. OREMOS.

8. Por nuestra Comunidad parroquial. Para que la caridad fraterna destruya los poderes del mal y Cristo sea Rey y Señor de nuestras vidas. OREMOS.

Escucha, Padre, la oración de tu familia y concédenos lo que te hemos pedido. Por Jesucristo nuestro Señor.