Archivos para Monición de entrada

oook


Versión imprimible


Lecturas Misa vespertina de la Vigilia


Lecturas Misa del Día


MONICIÓN INICIAL

Celebramos hoy el nacimiento de Juan Bautista. Un niño imposible de nacer. Un niño engendrado cuando ha llegado la vejez y la esperanza está marchita. Un niño que viene después del absurdo de la esterilidad. Un bebé por cuya boca y los llantos y las risas Dios vuelve a hablar a su pueblo.

***

Bendigamos al Señor en este día.  Porque en la tarde de nuestra vida —cuando ya todo parece apagarse— Él crea las obras de su gracia. Suscita una nueva fe. Un nuevo paso de su Espíritu. Y un nuevo gozo. Y realiza en nosotros lo que parecía imposible. 


Continuar leyendo…

to-banner1


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Hemos dejado fuera el ruido. Los sonidos. Todas nuestras ocupaciones. Y entramos en el espacio de silencio. No de aislamiento, sino de silencio y de recogimiento. Para escuchar la Voz más importante. La Voz con la que Dios nos habla. Y nos llama a cado uno por nuestro nombre. Para hacernos esa pregunta que en el principio había hecho a Adán: ¿Dónde estás?

***

Pidámosle al Señor que nos abra.

Para que lo escuchemos.


Continuar leyendo…

2 Corinthians 5:17. A New Day!


Versión imprimible 


Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Celebramos este viernes la Solemnidad del Corazón de Jesús.

Una fiesta cargada de un profundo significado:

— Miramos el Corazón herido de Cristo que es fuente de nuestra salvación y casa de nuestras vidas y de nuestros caminos.

— Contemplamos el Corazón traspasado y abierto del Salvador que nos enseña que el amor verdadero hay que vivirlo de cara a los demás.

Hoy queremos pedirle al Señor que su Corazón sea nuestro centro y nuestro apoyo, nuestro consuelo y nuestro descanso.

Y que nos ayude a tener un corazón como el Suyo: sensible, acogedor, sencillo, que perdona, ama y construye, que da esperanza y es capaz de ponerse en el lugar del otro.


Continuar leyendo…

to-banner1


Versión imprimible


MONICIÓN INICIAL

Hoy en la liturgia retomamos el Tiempo Ordinario. Por eso el color verde de las vestiduras del sacerdote. Y el color verde nos habla de la esperanza. Porque este tiempo —aparentemente ordinario— es el tiempo de nuestra espera del Señor. Que subió al cielo pero prometió volver. Eso lo vamos a vivir de nuevo en el Adviento. Pero ya ahora vivimos en la espera diaria del Señor. No sólo mirando el cielo, sino abriendo nuestros ojos a todo lo que Él nos indica como camino. A todo lo que es importante para Él.

***

Purifica nuestros ojos, Señor. Para que podamos verte.

Para que podamos vernos, como tú nos ves.


Continuar leyendo…

4a679abd184848f275a5de0360092609


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN INICIAL 

El Señor está con nosotros: en su Palabra, en cada ser humano, en todo lo que nos pasa.

Pero de manera singular está con nosotros en el Santísimo Sacramento de su Cuerpo y de su Sangre.

Hoy nos trasladamos espiritualmente a la Liturgia del Jueves Santo. A este momento cuando el Señor celebra con sus discípulos la Última Cena. Entonces instituye el Sacramento de la Eucaristía y dice: «hagan esto en memoria mía».

Por eso —en memoria suya— hoy nos reunimos para que nos alimente. Para que nos alimente con el hambre y con su misma vida.

***

Señor, purifícanos, para que seamos dignos del don que nos entregarás en el Santo Sacrificio.

Purifícanos para que seamos dignos de Ti.


Continuar leyendo…

trinidad-de-muller


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Nos reunimos hoy para adorar a un solo Dios en el misterio de la Santísima Trinidad.

Es el misterio más profundo de nuestra fe. Fuente y modelo de nuestra vida y de nuestra oración, porque nos muestra que Dios —siendo uno— es todavía más simple que la unidad. Es uno, pero no uniforme. Nosotros no lo podemos comprender, pero Él nos comprende y abraza a todos. Y nos incluye en su vida por el Hijo en el Espíritu Santo.

Que este misterio anime nuestra oración de hoy.

***

Señor, purifica en nosotros todo lo que es mezquino y no digno de ti, todo lo que es pecado. Abre nuestros corazones al misterio de tu presencia.


Continuar leyendo…

oiiioi


Versión imprimible


Lecturas Misa de la Vigilia


Lecturas Misa del Día


MONICIÓN INCIAL

El color rojo en la liturgia de hoy simboliza el fuego y el viento: signos de los dones que el Espíritu Santo derramó sobre la Iglesia, es decir: también sobre nosotros. Dones de arriba —no producidos por los hombres— pero capaces de transformarnos.

***

Señor, derrama en nosotros tu fuego.

Tu amor.

Tu viento.

Fortalece nuestros deseos del bien.

Purifícanos de lo que hay de mezquino en nosotros.

De perezoso.

De necio.


Querido monitor/a: no cabe la menor duda de que serías capaz de leer esta Monición corriendo y con una sola respiración. Pero no se trata de eso.


Continuar leyendo…

he-is-risen-matthew-28-6-mark-lawrence


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Confesamos que el Señor está con nosotros, aunque hoy es el día en que recordamos su partida.

O quizá no su partida sino su transición a una forma diferente de presencia. Quizá haya partido para estar más cerca de cada uno de nosotros.

Solemnidad de la Ascensión del Señor.

El anuncio de su eterna presencia en medio de nosotros.

***

Purifícanos, Señor, de todo lo que en nosotros hay de malo y confuso. Para que seamos un testimonio vivo del poder de tu Evangelio.

Continuar leyendo…

he-is-risen-matthew-28-6-mark-lawrence


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN DE ENTRADA

Seguimos celebrando el misterio de la Resurrección del Señor. Misterio que se actualiza cuando partimos su Pan. Cuando recibimos su Cuerpo. Cuando escuchamos su Palabra. Es entonces cuando la Resurrección no sucede en el pasado, sino en el presente. En el «hoy» de cada uno de nosotros.

Para verlo, hay que tener un corazón puro.

***

Señor, purifícanos. Purifica nuestros corazones. Para que nuestros ojos vean el Misterio de tu presencia. 


Continuar leyendo…

he-is-risen-matthew-28-6-mark-lawrence


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Está con nosotros el Resucitado. El Señor. Que se compara a Sí mismo con una vid y a nosotros con los sarmientos injertados en Él.

Venimos aquí no como visitantes. Sino como miembros de la familia. Para unirnos todavía más estrechamente a su Palabra. A su Vida.

***

Señor, purifícanos de todo lo que en nosotros no es Tuyo. Lo que nos separa de Ti.

Únenos a Ti.

Continuar leyendo…