Archivos para Moniciones eucarísticas

oiiioi


Versión imprimible


Lecturas Misa de la Vigilia


Lecturas Misa del Día


MONICIÓN INCIAL

El color rojo en la liturgia de hoy simboliza el fuego y el viento: signos de los dones que el Espíritu Santo derramó sobre la Iglesia, es decir: también sobre nosotros. Dones de arriba —no producidos por los hombres— pero capaces de transformarnos.

***

Señor, derrama en nosotros tu fuego.

Tu amor.

Tu viento.

Fortalece nuestros deseos del bien.

Purifícanos de lo que hay de mezquino en nosotros.

De perezoso.

De necio.


Querido monitor/a: no cabe la menor duda de que serías capaz de leer esta Monición corriendo y con una sola respiración. Pero no se trata de eso.


Continuar leyendo…

he-is-risen-matthew-28-6-mark-lawrence


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Confesamos que el Señor está con nosotros, aunque hoy es el día en que recordamos su partida.

O quizá no su partida sino su transición a una forma diferente de presencia. Quizá haya partido para estar más cerca de cada uno de nosotros.

Solemnidad de la Ascensión del Señor.

El anuncio de su eterna presencia en medio de nosotros.

***

Purifícanos, Señor, de todo lo que en nosotros hay de malo y confuso. Para que seamos un testimonio vivo del poder de tu Evangelio.

Continuar leyendo…

he-is-risen-matthew-28-6-mark-lawrence


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN DE ENTRADA

Seguimos celebrando el misterio de la Resurrección del Señor. Misterio que se actualiza cuando partimos su Pan. Cuando recibimos su Cuerpo. Cuando escuchamos su Palabra. Es entonces cuando la Resurrección no sucede en el pasado, sino en el presente. En el «hoy» de cada uno de nosotros.

Para verlo, hay que tener un corazón puro.

***

Señor, purifícanos. Purifica nuestros corazones. Para que nuestros ojos vean el Misterio de tu presencia. 


Continuar leyendo…

cropped-la-foto-5


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Hoy el Señor Resucitado viene a nosotros como Pastor.

El cuarto domingo de Pascua es el Domingo del Buen Pastor. El Cordero de Dios que nos conoce y nos defiende. Porque le importamos. Y da su vida por nosotros. Y nos alimenta con su Palabra. Con su Cuerpo.

***

Purifícanos, Señor.

Nuestro Buen Pastor, tómanos.

Para que de veras seamos tuyos.

Continuar leyendo…

he-is-risen-matthew-28-6-mark-lawrence


Versión imprimible 


Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Hoy es el tercer Domingo de Pascua. Y de nuevo viene a nosotros el Señor. Para asegurarnos que su Resurrección es el cumplimiento de las promesas divinas y no el fruto de la imaginación humana, de los temores humanos. Él venció a la muerte y sigue permaneciendo en medio de nosotros. Como lo hizo en otro tiempo con los discípulos de Emaús, Él nos invita ahora a su doble mesa de la Palabra y de la Eucaristía.

A Él nos abrimos ahora para pedirle que purifique nuestros corazones.

De todo aquello que en nosotros hay de sucio, malo, mediocre.

Para que esta celebración nos llene de auténtica alegría y nos devuelva la esperanza.

Continuar leyendo…

he-is-risen-matthew-28-6-mark-lawrence


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Hoy se presenta ante nosotros el Señor de la Misericordia. Para para tocar el corazón y la conciencia de cada uno de nosotros.

Él conoce nuestras debilidades. Nuestros pecados. Pero nos llama y nos anima a que nos abramos a Su amor, que es más poderoso que todos los poderes de la oscuridad.

***

Señor, perdónanos nuestros pecados.

Abrázanos con tu misericordia. 

Continuar leyendo…

4a679abd184848f275a5de0360092609


Versión imprimible 


Lecturas


MONICIÓN INICIAL

En esta tarde Santa, a la misma hora aproximadamente en la que Jesús se reunió con sus discípulos para celebrar la Cena Pascual, nosotros, como comunidad creyente, nos unimos también a su Mesa, reviviendo aquel momento entrañable.

Jesús sabía que aquella era su «ultima cena». Sabía que estaba decretada su muerte.  Por eso, antes de despedirse de los suyos, quiso resumir con unos gestos todo el sentido de su vida y de su Palabra: partió el pan y se los dio a sus discípulos. Tomó una copa de vino y la repartió entre ellos: «Hagan esto en memoria mía».

Una vez terminada la Cena, se quitó el manto, echó agua en una jofaina y se puso a lavarles pies a los que estaban con Él.

Desde entonces, generaciones de cristianos, de todos los tiempos y de todas las razas, han conservado vivos estos recuerdos y los han transmitido hasta nosotros.

Vivamos con intensidad este momento, dejándonos transformar por la Palabra de Dios y por la comunión en su Cuerpo, y así crezca la fraternidad entre todos los hombres.

Continuar leyendo…

7522249092_f290e6b232_b


Versión imprimible


Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Cercana ya la Noche Santa de la Pascua —después de habernos preparado con nuestra penitencia y obras de caridad— nos disponemos hoy a entrar en los misterios de la Semana Mayor. Misterios que empezaron con la entrada de Jesús en Jerusalén entre voces de júbilo: ¡Hosanna! ¡Viva el Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor!

Pero luego —como veremos en la lectura de la Pasión—  se escuchó aquel tremendo grito de la muchedumbre: ¡Crucifícalo!

Cada uno de nosotros cabe entre estas dos palabras: «Hosanna» y «Crucifícalo». Porque no se trata sólo de algo que sucedió hace dos mil años.

Es algo que sucede en la vida de cada uno de nosotros.


Querido monitor/a: Los puntos (.) se entonan hacia abajo. SIEMPRE.


Continuar leyendo…