Archivos para Oración de los Fieles

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Venimos aquí porque cada uno de nosotros dice: «Jesús, en Ti confío». Venimos, así como somos. Y no somos santos.

Traemos muchas imperfecciones nuestras, nuestras debilidades.

Traemos tinieblas que hay en nosotros.

Pero confiamos en Ti, Señor. Confiamos en que Tú nos muestres cómo somos de verdad. Y esperamos que nos purifiques.

***

Purifícanos ya ahora, Señor, para que podamos escuchar Tu voz. Y recibir Tu amor.


ORACIÓN UNIVERSAL

Al Señor que hace justicia al oprimido y da pan a los hambrientos, presentémosle nuestras súplicas.

A cada petición diremos: ¡Danos un corazón generoso, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que iluminada por el Espíritu Santo muestre a todos los hombres la sobreabundante riqueza de la gracia de Cristo. OREMOS.

2. Por los que gobiernan las naciones. Para que jamás aparten a sus súbditos del camino que conduce a Cristo. OREMOS.

3. Por los que sufren y por los que están en peligro. Para que el Señor les conceda el auxilio del Ángel de la paz y los guarde de todo mal. OREMOS.

4. Por los que nada comparten y sólo tienen afanes materiales. Para que descubran las bendiciones de ser generosos con Dios y con los demás. OREMOS.

5. Por los que están en camino de conversión. Para que Dios les abra la puerta de su misericordia. OREMOS.

6. Por las personas que cuidan la limpieza y decoro de nuestro Templo. Para que su trabajo nos ayude a vivir en una continua acción de gracias. OREMOS.

7. Por nuestros difuntos. Para que el Señor les perdone sus pecados, les abra las puertas del cielo y los conduzca al lugar del descanso eterno. OREMOS.

8. Por todos nosotros. Para que se nos note —donde quiera que nos encontremos, en nuestros actos y en nuestra generosidad— que el Señor es importante para nosotros. OREMOS.

Atiende, Señor, a las súplicas de tu pueblo y concédenos lo que más necesitamos. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


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Lecturas


MONICION DE ENTRADA

No estamos solos. Estamos ante Dios.

No estamos solos. Porque junto a nosotros están los que el Señor llamó nuestros prójimos.

No estamos solos, aunque cada uno lleva en su interior el misterio de su vida. Y sin embargo estamos juntos.

Pidámosle perdón a Dios y perdonémonos unos a otros todo aquello en lo que no estamos a la altura de Él y del prójimo.

ORACION UNIVERSAL

A cada petición diremos: ¡Manifiéstanos tu Amor, Señor!

1. Por la Santa Iglesia de Dios. Para que el Espíritu del Señor la purifique, la convierta a la potencia de Cristo y la transforme en Luz que alumbra las tinieblas del mundo. OREMOS.

2. Por los gobernantes de las naciones. Para que asistidos por la Sabiduría Divina promuevan leyes que procuren el bien común y el entendimiento fraternal entre los pueblos. OREMOS.

3. Por los que se sienten solos, incomprendidos, tristes o amargados. Para que pronto reciban la buena noticia del Amor inconmensurable con el que los ama su Padre celestial. OREMOS.

4. Por los matrimonios cristianos y por todas las familias. Para que se dejen inundar por el Amor de Cristo y sean hogares dichosos. OREMOS.

5. Por los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Eucaristía. Para que –llenos de amor al Cuerpo de Cristo– lo reconozcan y lo sirvan con amor en el Cuerpo sufriente de los enfermos y sus familias. OREMOS.

6. Por nuestros difuntos. Para que gocen de la plenitud del Amor junto a Dios nuestro Padre. OREMOS.

7. Por nosotros mismos y por nuestra Comunidad. Para que la revelación del Amor de Dios nos ponga en camino de conversión y de servicio a los demás. OREMOS.

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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

«Jesús, Hijo de David, ten compasión de mí». Así —como dice el Evangelio— un ciego le grita a Jesús que está pasando.

De alguna manera todos somos de esos que no ven. O no pueden ver. O no oyen.

***

Purifícanos, Señor. Purifica nuestros ojos. Purifica nuestra manera de pensar. Purifica nuestros corazones. Para que te veamos. Cuando pases entre nosotros. Y te sigamos.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Como Santiago y Juan del Evangelio de hoy también nosotros queremos estar cerca de Jesús. Por eso estamos aquí. Alrededor del altar.

***

Señor, perdónanos todo aquello con lo que tapamos Tu rostro. Perdónanos por no ser testigos creíbles de Tu amor. Purifícanos, para que dignamente recibamos tu Gracia.


Después de que el Sacerdote diga la Oración Conclusiva de la Plegaria Universal, el monitor hará la Monición antes de la Colecta.Terminada la Monición inicia el Canto del Ofertorio. Favor de coordinarse con el Coro para que espere con el Canto del Ofertorio.


MONICIÓN ANTES DE LA COLECTA

Con la Colecta de hoy cooperamos en la labor Evangelizadora de la Iglesia Universal.

Agradecidos por el don de la fe, unámonos a ella con un corazón noble y generoso, confiando plenamente en nuestro Dios Providente quien ama a quien da con alegría y nos regresa el ciento por uno.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

La santa Misa es la Palabra y el Pan. La Palabra de vida y el Pan de vida. Cada uno de nosotros llega con esa vida que tiene. Con todo lo que en ella hay de hermoso, de difícil y de doloroso. Creemos que la Palabra y el Pan tienen el poder de transformar nuestros corazones.

***

Purifícanos, Señor. Para que estemos preparados para tu venida.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Confiamos en el Señor. Creemos que Él está con nosotros. Y a la vez siempre lo buscamos. Porque siempre se nos adelanta. Nadie de nosotros lo posee en propiedad.

La Santa Misa es esa búsqueda. Pero también esa esperanza: de que Él nos encuentre, de que venga y nos transforme. Y purifique. Y fortalezca.

***

Purifícanos, Señor.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Pedimos que el Señor nos purifique. Que nos fortalezca. Necesitamos este fortalecimiento. Para cada día. Para cada decisión. Y también para esta hora bendita en la que nos abrimos a la Palabra y a la Presencia en el Sacramento del Altar de Cristo.

***

Purifícanos, Señor. Fortalécenos.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL (1)

Este es el momento más importante de toda la semana. Momento en que nos presentamos ante la verdad de nuestra vida. Ante Dios. Para buscar refugio a la sombra de sus alas. Pero también para pedir la fuerza, la energía, el perdón y el don de la vida que constantemente se renueva.

***

Purifícanos, Señor.


MONICIÓN INICIAL (2)

Hemos venido para encontrarlo. Para encontrar a Aquel que es nuestra fuerza. Para hoy. Para mañana. Para toda la vida.

¿Hay en mí un lugar para Él? ¿Estoy preparado para el encuentro? ¿Estoy dispuesto a encontrar en mí lo que me impide recibirlo hasta el extremo?

***

Pidámosle al Señor que venga. Y transforme. Y sane. Y perdone. Lo que en nosotros hay de mezquino. De estrecho. De indigno.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

En el Evangelio de hoy escucharemos la pregunta de Jesús: «Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo?».[1]

Y la respuesta de Pedro: «Tú eres el Mesías». El Ungido. Esperado —consciente o inconscientemente— por cada hombre.

Porque en Él está la verdad del hombre. El sentido de su vida.

Porque en Él está —plenamente presente— el amor de Dios.

***

La pregunta es si estoy preparado para el encuentro. Con Aquel que es «mi» Mesías. «Mi» Salvación. «Mi» Verdad.


[1] Pregunta abierta: se entona hacia abajo.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Hoy en el Evangelio escucharemos que Jesús sana a un sordomudo que no podía oír. Que no podía hablar.

Entremos —cada uno— en nuestra alma.

¿Cuánta de esa sordera espiritual hay en mí: la que me impide escuchar la palabra más importante que hoy he de escuchar?[1]

***

Abre, Señor, nuestros oídos. Para que escuchemos tu palabra. Purifícanos.   


[1] Pregunta abierta: se entona hacia abajo.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Hoy –en el Evangelio– escucharemos que «nada que entre de fuera puede manchar al hombre».

Nosotros muchas veces le tenemos miedo a lo que nos llega de fuera: el sufrimiento, la soledad, la muerte. Le tenemos miedo a lo que es puro. Siendo que verdaderamente grave es el mal que se incuba en nuestro interior.

***

Purifica, Señor, nuestras mentes y nuestros corazones. Para que nuestro encuentro contigo –en la Palabra y en el Santísimo Sacramento– nos haga más amables y más sinceros.


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Lecturas


MONICIÓN DE ENTRADA

Hoy en el Evangelio escucharemos la pregunta de Jesús: «¿También ustedes quieren dejarme?[1]» Y la respuesta de Pedro: «Señor, ¿a quién iremos?[2] Tú tienes palabras de vida eterna».

Nos esperan hoy –a cada uno de nosotros– «palabras de vida eterna».

La pregunta es si hay en nosotros el hambre de esta Palabra. Si nuestro corazón es lo suficientemente puro para que esta hambre sea nítida, clara.

***

Purifícanos, Señor. Para que nos presentemos ante Ti en nuestra verdad.


[1] Pregunta cerrada: se entona hacia arriba. [2] Pregunta abierta: se entona hacia abajo.


Después de que el Sacerdote diga la Oración Conclusiva de la Plegaria Universal el monitor hará la Monición antes de la Colecta.Terminada la Monición inicia el Canto del Ofertorio. Favor de coordinarse con el Coro para que espere con el Canto del Ofertorio.


MONICIÓN ANTES DE LA COLECTA

Este domingo es el día de la Colecta Anual para a ayudar a la atención de los sacerdotes enfermos y ancianos de nuestra Arquidiócesis.

Unámonos a ella con un corazón agradecido y generoso, confiando plenamente en nuestro Dios Providente que ama a quien da con alegría y nos regresa el ciento por uno.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

¿Podemos decir que vivimos para Dios?

¿No será que vivimos para nosotros mismos, para nuestras ambiciones, para el dinero, para nuestra felicidad?

***

Cada instante de la vida lo vamos recibiendo de Dios. Y a Él —cada instante— vayamos entregándolo.


Querido monitor/a: las preguntas de esta monición —por ser ser preguntas cerradas— se entonan hacia arriba.


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Lecturas


MONICIÓN INICIAL

Hay momentos en la vida cuando el cansancio, las preocupaciones o los problemas nos superan. Sentimos ganas —como Elías en la Primera lectura de hoy— de dormirnos y no despertar. Queremos «tirar la toalla». Pero es precisamente ahí donde nos sacude y nos agarra el Señor.

***

Atráenos a ti, Señor.

Aliméntanos con tu palabra. Para que no andemos solos por los caminos de la vida.


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Lecturas


MONICIÓN INCIAL

Venimos al templo porque buscamos al Señor.

Pero quizá lo buscamos mal.

Quizá no lo buscamos a Él, sino los favores que nos puede hacer.

Lo bueno es que Él también nos busca y viene a nosotros. Para mostrarnos la verdad.

***

Purifícanos, Señor. Para que creamos en Ti. Y tengamos hambre de Ti.


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Lecturas


 MONICIÓN INICIAL (opción 1)

Cristo viene a nosotros. Es Él quien nos convoca. Para que escuchemos su Palabra. Para que recibamos su Cuerpo. Para que cada uno de nosotros encuentre en su interior ese lugar adonde Él quiere venir. Para limpiarlo y transformarlo.

Ese lugar puede ser alguna preocupación. Alguna oscuridad. Puede ser también —y lo sabemos muy bien— algún pecado.

***

Ven, Señor. Con tu Luz y tu Sabiduría. Límpianos. Para que tengamos hambre de Ti.


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